Antonia White “Helada en mayo”

1 June 2025 | Texto: Redacción. | Fotografía: Archivo.

Antonia White es una figura fascinante, tanto por su biografía como por la obra que dejó. Fue una de esas escritoras que vivió con intensidad cada conflicto que plasmó en sus libros, lo que da a su narrativa una autenticidad brutal. Además de sus novelas, White escribió diarios y cartas que han sido muy valoradas por su lucidez emocional. También fue traductora y madre de dos hijas, con quienes tuvo relaciones complejas y que también reflejó con brutal sinceridad en su escritura.

Durante mucho tiempo, su obra fue más conocida por lectores británicos, pero en las últimas décadas ha sido redescubierta, especialmente por autoras y editoras feministas, como una pionera en abordar con valentía temas como la fe impuesta, la salud mental y la opresión de género en la infancia.

“Helada en mayo”, publicada en 1933, cuenta la historia de Nanda Gray, una niña de nueve años enviada por su padre converso a un convento católico, podría parecer el arranque de una novela iniciática al uso. Pero White no escribe desde el cliché ni la nostalgia. Lo suyo es una mirada afilada, casi feroz, a la forma en que la obediencia puede ser una forma de destrucción. En el silencio glacial de los pasillos, entre los rezos y los castigos, va tomando forma un aprendizaje: el de cómo se deshace una niña para hacer de ella una mujer decente. Lo fascinante y perturbador de esta novela es que White nunca se coloca del todo fuera del sistema que denuncia. Hay ternura en su retrato del convento, momentos de belleza casi mística, e incluso una cierta fascinación por el orden y la fe. La contradicción no se esquiva: se abraza. Como si la autora supiera que, a veces, la opresión también deja huellas queridas. Esta historia, que da inicio a una tetralogía autobiográfica, tiene la capacidad de despertar ecos en quienes alguna vez se sintieron extraños dentro de una institución. En quienes conocieron de niñas la sensación de tener que reprimir la voz, el deseo, la rebeldía. Y también en quienes encontraron, en los libros o en una amistad intensa, una grieta por donde escapar.

Antonia White fue expulsada de su colegio por escribir una historia considerada escandalosa. Qué apropiado que hoy sea su voz, pura, punzante, inolvidable, la que nos devuelva esa libertad que intentaron negarle.

Editorial: Impedimenta