Hoy queremos presentaros a Red Eye, una joven banda malagueña de la que no dudamos vais a escuchar hablar mucho de aquí en adelante. Vienen de Antequera, y su música esta impregnada de la épica y solemnidad de los paisajes del Torcal. Su sonido es maduro, a pesar de la juventud de sus integrantes, y su propuesta hunde sus raices en las montañas que les rodean. Hemos hablado con ellos sobre su primer trabajo, “Tales From The Days Of Yore”, un espectacular debut que seguro los llevará hasta lo mas alto.
Contadnos cómo ha sido el proceso de preparación y grabación de este nuevo trabajo.
Si tuviéramos que resumirlo en una palabra: largo. Ha sido largo y tedioso, ya que solo uno de nosotros había estado alguna vez inmiscuido en el proceso de producción de un álbum musical y todo lo que ello conlleva. Para el resto, el crear y grabar un disco desde cero era un mundo nuevo e inexplorado. Por otro lado, también ha sido un proceso de evolución para nosotros como grupo; proceso que empezó mucho antes de que nos planteáramos grabar un álbum. En un principio, Red Eye surgió como un proyecto humilde y sin vistas a nada serio. Quedábamos para echar el rato, traíamos ideas al local e íbamos componiendo temas con el único objetivo de pasarlo bien entre colegas músicos y escapar de la rutina haciendo lo que nos apasiona. Rápidamente nos dimos cuenta de que todos nos compenetrábamos bien entre nosotros y nos sentíamos cómodos, y ahí fue cuando comenzamos a tomarnos el grupo como algo más serio.
Poco a poco fuimos madurando nuestro sonido y ampliando el número de temas “acabados”, y entrecomillamos porque hay canciones como “BHC” que empezaron siendo de una forma y poco antes de meternos en Green Cross Studio sufrieron modificaciones acordes con el sonido cada vez más oscuro y contundente que estábamos consolidando. Y por supuesto, siempre estamos añadiendo detalles por pequeños que sean, y tenemos claro que los temas no dejan de evolucionar porque estén grabados. Es un hecho que tanto el disco como la banda han ido creciendo de la mano. Pero tampoco podemos dejar de lado la improvisación, y es que incluso cuando estábamos metidos en faena grabando en Green Cross –con el estrés que acompaña grabar un álbum– no paraba de fluir la creatividad y surgían nuevas ideas que incorporar al proyecto. En definitiva, ha sido una experiencia preciosa e inolvidable para todos nosotros.

¿Dónde lo habéis grabado y por qué habéis elegido ese sitio?
El disco ha sido grabado, mezclado y masterizado en Green Cross Studio, situado en el centro de la capital malagueña. Hay quien piensa que tienes que irte a grabar al estudio con más renombre del país para que tu disco llegue a algún lado, pero la verdad indiscutible es que hay muy buenos profesionales del sector en Andalucía, y nosotros queríamos apostar por algo de la tierra, del sur, algo cercano y familiar. Guille y Jesús de Green Cross Studio han sido nuestra elección y no podríamos estar más contentos con su trabajo; siempre aportando ideas y ayudando a moldear el proyecto, haciéndonos sentir como en casa. El álbum también es en parte suyo.
¿Existe algún concepto general en este disco o habéis optado por incluir diferentes ideas?
En un primer momento no estábamos pensando en crear un álbum conceptual al uso. Como hemos mencionado antes, la idea de seleccionar las canciones que tenían una construcción más madura y confeccionar un álbum fue evolucionando a la par que nosotros crecíamos como banda. No obstante, es cierto que los temas comparten ciertas características o conceptos y que pueden agruparse en una colección de historias. En Tales from the Days of Yore cada canción te transporta a un lugar lejano e ignoto, a una época remota, y te narra acontecimientos épicos, terroríficos, de éxtasis y de psicodelia.

¿Quién se ha encargado del artwork y por qué habéis decidido trabajar con él/ella?
Al igual que cuando hicimos la elección del estudio de grabación, hemos optado por dejar el diseño del artwork en manos de artistas andaluces. El precioso diseño ha sido creado por Manuel Cantero y Teresa Estepa, del estudio Procesonegro, quienes han hecho un trabajo brutal y han sabido captar a la perfección lo que transmite el álbum y plasmarlo en una obra de arte imponente que causa estupor.
Sois una banda muy joven cuyo sonido ya se ha calificado como “proto-rock”. Habladnos un poco de vuestras influencias y como las habéis incorporado a vuestro sonido.
Aunque es perfectamente normal clasificar los grupos en géneros más o menos concretos, el abanico de influencias que han podido hacer mella en nuestro estilo y en nuestra manera de tocar y sentir la música es tan amplio que nos causa indiferencia el hecho de que nos coloquen una etiqueta. Los miembros de Red Eye no podemos etiquetarnos como “metaleros”, ni como “rockeros” o “doomheads”. Adoramos a Black Sabbath como cualquier amante del doom y de todos los estilos que surgieron después de la NWOBHM; y Sabbath son una influencia indiscutible, como lo son gigantes del género como Saint Vitus, Sleep, Pentagram, Electric Wizard, Weedeater o Kyuss, por nombrar algunos (no acabaríamos la lista nunca). Pero también nos han influenciado el blues, el rock progresivo de los setenta, el jazz –desde el swing acelerado de Basie hasta las baladas de Baker o Evans– y el cante jondo de nuestra tierra.

Procedéis de Antequera, un precioso pueblo malagueño donde se encuentra el Torcal, uno de los más bonitos monumentos naturales que existen en España. ¿Creéis que dicho monumento ha podido influenciar de alguna manera vuestra música?
Tenemos la suerte de no habernos criado en una urbe masificada en la que solo haya edificios y pavimento por todos lados y tengas que alejarte de tu hogar para sentir el aire fresco. Antequera, aunque crece a un ritmo considerable, no deja de ser una ciudad pequeña, y a veces ni los propios antequeranos se dan cuenta de lo que tienen a su alrededor; y para ello solo tendrían que levantar la vista y observar. Muchos lo vemos como algo normal, pero hemos crecido frente a la inmensidad y belleza del Torcal de Antequera y cobijados por la Peña de los Enamorados, cuya presencia y peculiar forma despertó algo en las mentes de los habitantes prehistóricos que decidieron orientar el sepulcro de Menga hacia sus faldas hace seis mil años.
Aquí no tienes que alejarte para sentir el aire. La naturaleza que nos rodea es una de nuestras musas, sin duda, y es innegable que este ambiente ideal ha tenido una repercusión notable tanto en nuestro sonido como en nuestras letras y en nuestra manera de percibir el mundo.
¿Cuál pensáis que es el estado de la escena rock en Andalucía?, ¿y a nivel nacional?
Vivimos en la era de las tecnologías, y es increíble la cantidad de facilidades que tiene la gente hoy en día para hacer cosas que no podían imaginarse –o que eran muy difíciles de conseguir– hace 30 años. Debido a las circunstancias actuales y al increíble impacto de internet la música se ha vuelto más universal si cabe, pero esto también significa que es más difícil hacerse hueco en los escenarios y destacar. Aun así, creemos que la escena nacional está creciendo. Andalucía parece que está despertando en lo que a rock/prog/doom/psych se refiere; cada vez son más los grupos que te dejan boquiabierto con los nuevos discos que están lanzándose últimamente, como es el caso de Grajo, Atavismo, Híbrido, Plastic Woods, Oddhums, Orthodox, Pylar, etc. Hay ganas y hay arte, y eso se nota. Esperamos que así siga por el mayor tiempo posible.
