¡No creo que ningún aficionado al jazz tenga ninguna duda sobre la afirmación de nuestro título! En casi 50 años y con más de 700 discos el sello alemán, fundado por Manfred Eicher en el año 69, se ha convertido en el más importante de la historia del jazz en Europa. Además, a nivel mundial, ha sido clave en la apertura de nuevas fronteras en el mundo del jazz asumiendo riesgos y derribando corsets musicales. Las siglas ECM se traducen como Edition Of Contemporary Music y también se ha acercado con éxito a la música clásica y de vanguardia en algunos de sus discos. Así surgieron las ECM New Series para la música clásica europea y con artistas como Steve Reich, Arvo Pärt, John Coolidge Adams, Meredith Monk, y el compositor medieval Pérotin. Además su preciosa estética, con dominio absoluto del blanco y negro, es otro de sus puntos distintivos.
Su primer disco fue de Mal Waldron, pero pronto llegaron discos maestros e indispensables de genios como el pianista Keith Jarrett. Son claves en el sello su genial “The Koln Concert” o “Standards Vol.1 & 2”, para entender la importancia del piano en el jazz actual. Otros trabajos clave en su despegue internacional han sido el “American Garage”, del guitarrista Pat Metheny. Dos reconocidas joyas para cualquier aficionado al jazz contemporáneo.
Pero Jarrett no ha estado solo en este camino otras grandes estrellas del sello son y han sido Chick Corea, Charlie Haden, Ralph Towner, Jan Garbarek, Bill Connors, Gary Burton, Egberto Gismonti, Bill Connors, Gary Peacock, Miroslav Vitous, Dave Holland, Eddie Gómez, Marc Johnson, Palle Danielsson, Stanley Clark, Jaco Pastorius, Jack Dejohnette, Kenny Wheeler o el finísimo John Surman. Como ves son muchos los grandes nombres con origen europeo. Entre ellos el nombre clave es, quizás, el del saxofonista noruego, Jan Garbarek. Muchos trabajos en solitario como “Triptykon”, colaboraciones mágicas con The Hilliard Ensemble o junto al gran Jarrett en otro pedazo de disco del 78 como “My Song” en el que también estaban Palle Danielsson y Jon Christensen. Pero lo mejor es que entres en www.ecmrecords.com o en www.distrijazz.com para saber más de ellos. Ahora nos centraremos en dar unas pinceladas a los últimos y destacados discos de Chris Potter, Aaron Parks, John Abercombrie Quartet o Ralph Towner. Comenzamos por Potter que nos acaba de visitar con gran éxito.

CHRIS POTTER: “THE DREAMER IS THE DREAM”
Me adentro en este magnífico nuevo disco del saxofonista tenor y soprano Chris Potter cuando aún tengo frescos los ecos de su magnífica actuación dentro del “Ciclo Jazz 365” del Teatro Campos de Bilbao. Le acompañaron los mismos músicos que en este disco. Muy buena sección de ritmo con Joe Martin y Marcus Gilmore y excepcional pianista, David Virelles. Jazz contemporáneo y actual con algunos destellos be bop y con aromas al mejor Pharoah Sanders, por momentos. Cayeron muchos de los temas del nuevo disco y en especial gustaron momentos relajados como los proporcionados con el fantástico tema inicial, “Heart in hand” o ese fantástico tema titular, “The dreamer is the dream” que planeó realmente ensoñador. El saxo tenor te embelesa y el piano noctámbulo de Virelles te acaricia cargado de romanticismo. En la actuación se fueron cerca de las dos horas de actuación con tan solo 8 temas y en disco también se explayan a gusto, aunque con algunos solos menos. Con 6 temas se van por encima de los 50 minutos y brilla también, en este aspecto, los amplios y logrados desarrollos de “Yosadhara” y sus más de 10 minutos que se hacen cortos.

AARON PARKS / BEN STREET / BILLY HART: “FIND THE WAY”
También acaba de visitarnos con gran éxito el joven y genial pianista Aaron Parks. Lo hizo con su fantástico formato de trío. Le acompañan el gran contrabajista, Ben Street que ha trabajado con John Scofield, Danilo Pérez o Sam Rivers y el veterano y renombrado batería Billy Hart. Hart ha tocado con Miles Davis, Wes Montgomery, McCoy Tyner, Clark Terry u Oscar Peterson, lo cual le coloca en una situación privilegiada. Se habla de influencias en él del gran jefe de ECM al piano, Keith Jarrett o de un Kenny Barron que ha alabado su estilo. También de Paul Bley o Brad Mehldau. Ha trabajado también codo con codo junto a Kurt Rosenwinkel, Joshua Redman, Christian Scott o Ambrose Akinmusire. Y es que este triple licenciado despuntó ya con 18 años al ser reclutado para su banda por el trompetista Terence Blanchard. En “Find The Way” nos entregan intimistas temas como la apertura con “Adrift” con los mágicos platillos de Hart. “Song for Sashou” suena delicada y con leves ritmos brasielños. A mí me reucerda también su piano al de Lennie Tristano. El misterio total envuelve a “Hold Music” y en la noctámbula “First glance” son una maravilla los juegos entre el piano y el contrabajo. Cierran con una única versión (el resto son temas de Parks) de Ian Bernard. Se trata del tema titular y despide el espléndido disco con la misma paz y parsimonia con la que empieza. Finísimo piano, marcado contrabajo y delicada batería pero al mismo tiempo llena de pasión. Parks con sus teclas va haciendo amanecer el día y encontrando su camino. Este es su segundo disco para ECM / Distrijazz pues antes entregó en solitario el interesante y emocional “Aborescence”.
Pero no queremos dejar pasar la oportunidad de comentar que en Distrijazz tenemos otros interesantes sellos de música jazz como su nombre indica. Es el caso de Jazzline con lo último de los geniales Steps Ahead, pero también es el caso del sello Criss Cross Jazz, al que aludimos especialmente pues en él acaba de publicarse el nuevo disco del genial contrabajista MATT BREWER. Se titula “UNSPOKEN” y en él está como gran ìanista, sí, lo has adivinado, Aaron Parks. Además les acompañan el saxo tenor Ben Wendel, el guitarrista Charles Altura y el batería Tyshawn Sorey. Casi 1 hora con efluvios a Charlie Haden y recordando incluso su pasado con Rubalcaba. También se nota su devoción por el piano clásico de Chopin para lo que Parks le viene como anillo al dedo. 7 temas de Brewer y dos versiones. Una de Bill Frisell y la otra el clásico “Cheryl” de Charlie Parker. Además en el cierre con “Tesuque” la armonía fue sugerida por el propio Parks y se nota que también le encanta el piano clásico. ¡Dos nombres de creadores, jóvenes, pues a apuntar!

JOHN ABERCROMBIE QUARTET: “UP AND COMING”
Nos adentramos ya en las cuerdas de las guitarra. Abercrombie es un veterano del sello y le encanta el formato de cuarteto. Un cuarteto en el que tiene importancia fundamental el piano de Marc Copland, que es el único de los músicos que colabora en las composiciones. Dos llevan su buena firma. 5 son de Abercrombie y se atreven también con el “Nardie” de Miles Davis haciéndola sonar más apacible y preciosista aún que la original. El cuarteto sigue en estado de gracia total al igual que en su anterior “39 Steps”. Abren con magia y paz en un “Joy” con mucho brillo para Copland. tonos blues y ritmo más rápido en “Flipside” con una guitarra que hace acordarse de Wes Montgomery. El tema titular también se mueve por estos derroteros. Están muy situados los temas más ágiles y vitalistas de Copland con un “Tears” más triste y un “Silver circle” en el que también destaca mucho esa curtida sección de ritmo formada por Joey Baron y Drew Gress. FAntásticas fotos en blanco y negro en el amplio libreto de 18 páginas y producción, como en todos los discos, del jefe del sello, Manfred Eicher.

RALPH TOWNER: “MY FOOLISH HEART”
Acabamos repaso con otro nombre ya clásico de un sello que merece que investigues más en él. Otro guitarrista veterano y consagrado como Ralph Towner, que, paradójicamente, comenzó tocando el piano. La lista de discos de este hombre, que empezó en los 60 con el Paul Winter’s Consort, es larga, jugosa y variada. En solitario y con otros músicos. Discos junto al gran vibrafonista, Gary Burton o junto a monstruos europeos ya mencionados como Jan Garbarek, Jon Christensen y Eberhard Weber. También estuvo en el gran grupo Oregon, junto a otros hoy grandes, y se atrevieron a combinar el jazz más contemporáneo con las músicas étnicas, el folk y la improvisación. También tiene discos con Peter Erskine, Jack DeJohnette, Paolo Fresu, Kenny Wheeler, Bill Bruford o Gary Peacock.
En “My Foolish Heart” resuena más clásico y sobrio con su guitarra clásica y las de 12 cuerdas. Nos entrega 11 temas popios y la versión del clásico de Victor Young y Ned Washington que titula el disco. Un “My foolish heart” que ha sido tocado con éxito or Bill Evans, Paul Motian o Scott LaFaro y a la que Towner la hace fluir de manera relajada y mágica. También recupera dos viejos temas de Oregon. Especialmente acertado en la final “Rewind” con su velocidad y cambios constantes de notas y arpegios característicos. Nos hace pensar que puedan tocar dos guitarristas a la vez. Antes comienza el disco con la delicadeza y pureza total de “Pilgrim” en la que se escucha el deslizamiento de sus dedos por las cuerdas de la guitarra. En “Saunter” se pasea también con fluidez por las cuerdas más graves de su instrumento. Acelera en “Dolomiti dance” hablando con ella como John McLaughlin o nuestro Paco de Lucía. Un hombre y un disco para amantes de la guitarra clásica, pero con aromas jazz. También saca chispas a las guitarras de 12 cuerdas.
Ahora toca estar atento porque en ECM, Manfred Eicher no de ja de producir ni de publicar interesantes discos de jazz contemporáneo y arriesgado y seguro que caerán unos cuantos más este año.


ECM RECORDS