Sex Museum + Last Fair Deal

30 marzo 2016 Texto: Angel Ignacio. Fotografía: Rafabilly.

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Treinta años de sexo y fuzz

Kafe Antzokia. Bilbao, 26 de marzo de 2016

En plena euforia del nuevo punk escandinavo (con bandas como Flamin’ Sideburns, Turbonegro o Hellacopters) andaba por mi tierra de año sabático un colega finlandés, ingeniero de sonido. Pasaba él los días intentando desconectar de su vida norteña y chupando los modos y maneras de vivir por el sur, sin demasiado interés por nuestras músicas. Excepto aquellas en las que de verdad encontrara peculiaridades o exotismos ajenos a su país. Y en esas apareció un cartel que reunía a algunos buenos nombres del rock & roll peninsular en un pueblico cercano. Se apuntó a la fiesta y conoció el directo de Los Coronas, Josele Santiago y unos Del Tonos renacidos para la ocasión. “Buenas bandas”, me decía… Añadiendo con maliciosa sonrisilla: “Nada que vaya a cambiar mi vida”. El fin de fiesta lo ponían Sex Museum, que acababan de editar su impresionante disco en vivo, “Fly By Night”. La cara de mi amigo finés cambió por completo. Alucinó con la fuerza y el espectacular show que se marcó el quinteto. De vuelta a casa no paraba de insistir al que le hablaba de rock: “El sábado escuché a una banda tan buena o mejor que cualquiera de las que pinchan en los garitos punkarras de por aquí. ¿Por qué estáis tan flipados con los del norte?”.

Pregunta sin respuesta… Yo creo que cacé a Sex Museum en directo por primera vez en 1989 o 1990. Por entonces me encantaba escuchar a gente que trascendiera del pop de la movida y rindiese buenos homenajes a la actitud y el sonido gamberro de las bandas de rock garajero de los años sesenta. Eran nuestros Fuzztones o Sonics de andar por casa. Desde entonces he intentado no perderles la pista, y decir que nunca decepciona verles es quedarse corto. La banda de los hermanos Pardo ha ido, poco a poco, mejorando como el buen vino. Ampliando y endureciendo su sonido, componiendo canciones y mejorando su puesta en escena hasta convertirse en una grandiosa trepanadora de rock, tan burro como excitantemente glamuroso. Así han conseguido ser calificados como la mejor propuesta de rock en directo del país, girando y girando por todos los rincones de la península. Y como viene siendo habitual, la cita bilbaína es obligatoria para ellos.

 

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En esta ocasión se hicieron telonear por Last Fair Deal, grupo híbrido de ambas márgenes de la ría del Nervión, que ya cuenta con dos elepés muy guapos en el mercado y anda preparando su tercero. Se pegaron alrededor de una hora de concierto, muy en la onda Taste/Rory Gallagher, Grand Funk Railroad, Cream, o los grandes del british pub rock setentero (Dr.Feelgood, Eddie & The Hot Rods,…), sin olvidar el más eléctrico rock sureño. Dejando mucha guitarra distorsionada, mucho sudor y un gran sabor de boca. Perfecto aperitivo el de este power trío que, sin inventar nada nuevo, se están abriendo paso con grandes actuaciones en directo y una buenísima actitud. Tras pausa de birra y humos llegaron Sex Museum, que empezaron a saco con “I’m Fallin’ Down” (“Again And Again”, 2011) y desempolvaron todo el poder de una engrasada maquinaria… Siguieron con el repertorio habitual de esta gira 2016, en la que celebran “pobres, arrogantes, orgullosos… y fumados” sus estupendos treinta años de carrera.

Desde “Motorbikin’” (incluida en su debut discográfico, “Fuzz Face”, de 1987) hasta “Circles In The Salt” (de su último trabajo, “Big City Lies”, de 2014). Pasando por “Independence” (del disco homónimo de 1989). Hasta tres temas de “Nature’s Way” (del 91): “Liar”, “Troubles, Always Troubles” y “Two Sisters”. Uno incluido en el disco de 1992, ”Thee Fabulous Furry”, “Get On To”. Otro de “Sparks” (1994), “Black Mummy”. Tres más del disco de 2000, “Sonic”: “Let’s Go Out”, “We Can Move” y “Flyin’ High”. Y dos más de “Speedkings” (2001): “Street Fight” y “Red Ones”. Además, incluyeron en el set list un par de temas no incluidos en los elepés de estudio de la banda, “Where I Belong” (publicada en single, en 1991) y “Wassa Massa” (aparecida en el recopilatorio “Fifteen Hits That Never Were”, de 2008).

 

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De sus últimos años, pudimos flipar con “I’m Fallin’ Down” (“Again And Again”, 2001) y dos cortes de “United” (2006), “Enjoy The Forbidden” y “I’ve Lost My Faith (In You)“. Tampoco faltaron homenajes a algunos de sus ídolos. Cayeron “Have Love Will Travel”, versión de The Sonics para el tema original de Richard Berry; una pieza de los Magazine, “Shot By Both Sides”; un emotivo recuerdo para “casi los Dictators, con “Haircut And Atittude” (incluido en el elepé de Manitoba’s Wild Kingdom); o un robusto “Leaving Here” de Motörhead, dedicado al finado Lemmy Kilmister. Pero sin duda, una de las que más atronaron la noche fue su ya clásico incendiario himno-fusión, “Smoke On The Party”. O dicho de otro modo: chúpate un cóctel de cuello desencajado mientras te vamos alternando en un solo corte el “Smoke On The Water” de Deep Purple y el “(You Gotta) Fight For Your Right (To Party!)” de los Beastie Boys. Además, en ésta se unió al desmadre el buen micro de Peón, de Def Con Dos.

Para el demoledor final de bis no faltó “Unidos”, temarraco de Parálisis Permanente en el que Miguel Pardo entró en absoluto trance con la audiencia, ni la despedida y cierre con “Danger! High Voltage” de Electric Six. Es una auténtica gozada comprobar que van a más cada año, y aquel quinteto de adolescentes mod del madrileño barrio de Malasaña es, a día de hoy, una de las bandas de rock duro más en forma de la viejuna Europa. Y lo que es aún más importante, llevan siéndolo desde hace una década. Gracias al afortunado regreso del bataka, Jose Bruno ‘El Niño’ y al gran trabajo de Javi ‘Vacas’ -que se ha ocupado de la guitarra baja durante estos últimos años-. Obviamente, gracias también a su cantante, Miguel Pardo, que parece haber vendido su alma al fantasma de Jim Morrison para poder heredar ese estilo de contorsiones casi reptilianas, sello característico de los mejores front man de los sesenta.

 

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Y gracias también a los guitarrazos de Fernando Pardo, que además ejerce –a pesar de esa voz, de aires castizos y tono chinchoso- como permanente comunicador con el público. Al que se dirige para presentar canciones, contar los beneficios de la distorsión fuzz, o para comentar las incoherencias o las faltas de ética en el mundillo musical: “Ibamos a dedicar un tema a AC/DC pero, viniendo pa Bilbao escuchamos en radio3 que tienen la intención de sustituir a Brian Johnson por Axel Rose para poder continuar su gira de este año” (los médicos han advertido al cantante de la gorra eterna que corre peligro de quedar sordo si continúa). “Amigos, nos parece muy mal. Una banda de rock debe mantenerse siempre fiel a su cantante, así que hemos decidido cambiar el homenaje y no le dedicamos esta canción a la banda que ahora dirige Angus Young, se la dedicamos al gran Malcolm Young”.

Sí, gracias al buen hacer del conjunto. Pero sobre todo, hay que reivindicar la figura de su pianista Marta Ruiz, que es cualquier cosa menos la chica rubia que toca las teclas. En palabras de Fernando (que es su pareja), “Marta es corazón, muslo izquierdo y cerebro de la banda (…) sobre todo, desde aquel día en que llegó al local de ensayo y nos dijo: -Chicos, creo que os estáis amariconando. A partir de ahora voy a utilizar esta máquina (un secuenciador) y, si no os parece bien, ahí os quedáis que yo me largo de la banda”. Gran acierto, porque ha supuesto un paso adelante en la vida del grupo, agrandando su impetuosa fortaleza y aportando una innegable voluptuosidad sónica en ciertos pasajes. En definitiva, bolazo de lujo en Bilbo. Más de dos horas de excelente directo, con el plus de un vicioso, lisérgico e icónico audiovisual al fondo de la escena. Uno más de los muchos que está ofreciendo el combo madrileño por toda la península. Si te gusta el rock ‘n’ roll fuerte y pasan por tu calle, no dudes en rascarte unos euros del bolsillo, que puedes sobrevivir sin algunas copas de sábado o sin esa camiseta walkingdead que tienes fichada, pero no hay excusas para pasar una noche con los Sex Museum. Serán medicina para una buena salud musical.

 

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