OWL CAPTAIN

14 March 2017 Texto: Francisco Daniel Medina. Fotografía: Archivo.


Tras la pista del búho

Detrás de Owl Captain se oculta Gonzalo Ruiz, un malagueño afincado en Madrid con un bagaje musical que le permitiría dar clases en varias universidades e incluso ser catedrático o, ya puestos, Doctor Honoris Causa. Pero la música popular no se basa tanto en los títulos como en los hechos y de eso es precisamente de lo que vamos a ocuparnos a lo largo de la siguiente entrevista. El primer largo de Owl Captain es un hecho esperado por muchos desde que se publicara aquel Ep llamado Nights, nombre el cual ilustraba a la perfección la vida de búho que, al menos por aquel entonces, llevaba el artista que nos ocupa. A Gonzalo se le relaciona en los últimos tiempos con el grupo Being Berber pero en Owl Captain desempeña un rol distinto, o quizá lo más acertado sería decir que aquí desempeña todos sus roles, da rienda suelta a su creatividad y emplea todos los medios de expresión a su alcance. Él ha escrito las canciones, se ha encargado del arte y diseño de la edición, y de la dirección de los vídeos. Por eso no sería descabellado afirmar que este disco es más Gonzalo Ruiz que el propio Gonzalo Ruiz. Por lo tanto, prepárense para algo tan emocionante como tratar de adentrarnos en el complejo interior de un hombre siguiendo las pistas que nos van dejando sus canciones. 

 

Después de un lapso temporal más o menos largo, vuelves a ponerte el disfraz de Owl Captain. Presentas tu primer disco. ¿Qué ha cambiado fundamentalmente desde el Ep Nights?
Realmente el disfraz no me lo he llegado a quitar nunca, pero la impresión de tanto tiempo entre una grabación y otra es normal por la cantidad de gestiones y procesos intermedios que hay que hacer, sobre todo desde la autogestión individual total. Ya cuando grabamos el primer Ep tenía Top of Out Lungs casi lista, la acabé al poco de grabarlo, y durante el año y medio siguiente estuve componiendo todos los temas que están en este disco más otras 20 o 30 ideas que no están ahí. La principal diferencia creo que es que la sensación de pesadumbre y tristeza no está tan presente y hay un punto más positivo y de esperanza. Además incorporo nuevos elementos como los sintetizadores o cajas de ritmos, que dan otro color y atmósfera a las canciones.

El título del disco ‘The Insides Of Being The Owl Captain’ parece hacer hincapié en el hecho de que este proyecto es un vehículo de exploración personal o íntima. ¿Podría decirse que aquí es donde eres realmente tú y los demás proyectos son un modo de dar rienda suelta a otras necesidades o inquietudes?
Más bien en este proyecto es donde puedo dar rienda suelta a todas mis inquietudes, puedo hacer lo que quiera sin segundas opiniones con el mismo o más peso que la mía, como ocurre en los grupos. Todo este disco es lo que yo soy y está lo que yo quiero que esté, pero no soy todo lo que está, para eso faltan unos cuantos discos más. En las otras bandas he aprendido muchas formas de trabajar y hacer música que luego he aplicado a mis canciones. Todo es un aprendizaje.

 

¿Crees que hoy día es consustancial para un músico tener proyectos paralelos?
No tiene por qué, solamente cuando tienes más inquietudes que tu grupo no satisface porque al final, la mayoría  son ejercicios de estilo acordado entre los miembros que lo forman y se acotan a sí mismos estilísticamente. En Owl la premisa es justo la contraria, pudiendo jugar con cualquier estilo o arreglo que me guste y que crea que quede bien en la canción, sin opiniones externas.

¿Qué importancia tienen las letras en Owl Captain? ¿Te preocupan algunos temas especialmente o estás abierto a tratar cualquier asunto a la hora de escribir?
Con las letras es algo parecido al tema de acotación de estilo. Escribo lo que me sale en el momento y sin planearlo mucho, lo dejo para el final y según lo que me pide la canción o se me pase por la cabeza. Las letras de este disco son también variadas y tratan desde mi visión subjetiva sobre mi generación y la forma de relacionarnos con el mundo, pasando por la situación política tan guapa que vivimos, el amor o una carta de apoyo a un amigo que pasaba por un mal momento. En el futuro, igual que con el estilo, no me cierro a nada, aunque no creo que me veáis cantando “mueve tus caderas, muévelo rico”.

¿Cómo ha sido la experiencia del Crowdfunding? ¿Tienes intención de repetirla en un futuro?
Esto fue algo que hice lanzándome al vacío a ver qué pasaba, después de ver como a bandas cercanas les iba bien al hacerlo. El objetivo de 4000€ era el máximo que creí que podía conseguir, jugándomela bastante. Al final salió muy bien, tras mucho trabajo, y mucho mensaje privado, tras lo que más de uno no querrá saber nada de mí…

 

¿Por qué los estudios Reno y El invernadero? ¿Cómo ha sido trabajar con gente como Ramiro Nieto y Marti Perarnau?
Reno es uno de los mejores estudios de este país y allí se han grabado discos que me gustan mucho, además Ramiro y Marti tenían buena relación con la gente de allí y lo propusieron ellos. En cuanto al Invernadero, poco se puede decir, es una segunda casa y ya trabajé con Brian Hunt en el Ep, además de con mi otro proyecto, Being Berber, y otras grabaciones, y además lo considero un buen amigo con el que es muy fácil trabajar, así que no tuve duda en este sentido.

Cuando escuché el disco por primera vez me llamó la atención que fuese tan rico en estilos e influencias pero que, a la vez, todas estuviesen perfectamente filtradas y aderezadas de manera que el resultado es un disco sólido y coherente. ¿Es un poco esquizofrénico conseguir eso o te ha salido de manera natural?
Yo consumo música de una forma muy ecléctica, cero prejuicios, y además, hay ciertas bandas de estilos muy distintos que me han marcado mucho en mi formación musical y mi forma de componer y tocar. La inclusión de estilos tan distintos para mí ha sido muy natural y además siempre intento buscarle la vuelta de tuerca al arreglo o la parte que esté componiendo y no tirar de lo típico, pero sin forzar nada. Al final lo único que cambia es la ropa con la que vistes la canción y la haces ver de una forma distinta. La mayoría de estas canciones si se hubieran arreglado de forma más convencional, sin tantas percusiones o sintetizadores, serían canciones pop o folk. Buenísimas, claro está.

 

Ya ha nacido el disco. ¿Cuáles son los planes más inmediatos?
Los planes son tocar lo que podamos y seguir creciendo poco a poco y con buena letra. Hacer las cosas bien y distinto.

Cambiando un poco de tercio pero siendo conscientes de que un músico es un receptáculo de estímulos procedentes de fuentes dispares: ¿Cuál ha sido la última película que te ha enamorado y qué libro tienes encima de la mesita de noche?
La última película que me gustó mucho fue Múltiple (Split) de M. Night Shyamalan, que después de bodrios como Passengers o Assanssin’s Creed cayó como agua del cielo. En la mesita de noche ahora mismo tengo tres libros esperando o a medio leer: el Back to the Front, de Metallica, en el que narran la grabación y gira del Master of Puppets; La Historia Secreta de Twin Peaks, que es una especie de libro de archivos sobre asuntos cercanos a la trama de la serie en el pueblo, y un tomo de Ghost In The Shell.

Y, para finalizar, te dejamos un espacio a modo de lienzo en blanco para que nos cuentes cualquier cosa relacionada con el proyecto que quieras destacar y que se nos haya quedado en el tintero.
Yo respondo a lo que preguntéis con gusto, pero no me gusta hablar sobre mí u Owl, que es lo mismo, sin saber qué le interesa o quiere saber la otra persona, es un poco egocéntrico eso, ¿no?

 

 

 

 

 

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