Marta Casas

18 March 2015

¡Vaya voz tan poderosa y vaya despliegue de originalidad el de esta maña de vocación universal y amplia formación musical! Es un debut, pero no lo parece, pues lleva 15 años haciendo de todo en la música y viajando y formándose sin parar. Se ha movido en estos años por el jazz, rock, canto lírico, soul, reggae, rumba y folk. Pero aquí lo suyo es mezclar las jotas y la música tradicional aragonesa con el jazz vocal y de cámara.
Lo primero que llama la atención al escuchar el disco es la voz de Marta. Eso no impide que tengamos grandes momentos para el lucimiento del piano de Gabriel Zenni y de la obligatoria bandurria de Jesús Vidal. Todo esto está firmemente aposentado sobre una sutil sección de ritmo de acariciante batería y contrabajo. El primer tema ya emociona. Es ‘La jota triste’ y la voz de Marta resuena ya llena de pasión y te sorprende esa amalgama entre jota tradicional y jazz. En la tradicional ‘La luna’ contrasta muy bien la voz jotera con un sublime piano y una delicada sección de ritmo más próximas al jazz. Me encanta el aroma actual que da a ‘Las esbriznadoras’ incluso haciendo scat con su voz para cantar a la Virgen del Pilar. En el tema ‘Soniando (v.a.), que es uno de los dos temas con composición de José Lera, tenemos la pureza absoluta de su voz y el piano de Juan Pérez Rodríguez. Se despide con la tradicional y religiosa ‘Flor de albahaca’ con filigranera bandurria y su poderosa voz resonando más tradicional que nunca. También te sorprenderá lo que puede hacer con ‘Mi amor por Jaca’ o con ‘Las águilas de Aragón’. ¡Puede llegar a cautivar a seguidores de ambos géneros y también a cualquiera con sensibilidad por la música de calidad y con entrega total!

Txema Mañeru

 

www.martacasas.com

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