Expø

23 May 2015

Estamos ante el primer álbum de unos franceses en el que predomina un gusto por el pop clásico que, paradójicamente, puede funcionar tan bien como banda sonora de fondo para una reunión en casa con unos amiguetes como en la pista de baile. Al igual que Phoenix, Herman Dune y otros compatriotas suyos, ellos también han adoptado el inglés como idioma musical con la finalidad de que el público internacional caiga rendido a sus pies. Al escuchar el disco me vienen a la cabeza nombres clásicos como Bowie o Neil Young junto con nombres más actuales como MGMT o Grizzly Bear. Como dato curioso y divertido os diré que, si queréis escribir el nombre correctamente a la hora de compartir este descubrimiento en vuestras redes sociales, tendréis que pulsar ALT+157 (pc) y ALT+O (mac) para obtener la Ø.

Francisco Daniel Medina

 

 

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