EL INTERVALO DEL DIABLO EN LA CIUDAD DE LOS MIL OFICIOS

6 December 2019 Texto: GON. Fotografía: Juanjo M. Fuentes.

Huyendo del calor veraniego, viajamos a Birmingham, segunda ciudad más poblada del Reino Unido, conocida como “la fábrica y el corazón de Inglaterra”  y capital del condado de West Midlands. Situado a unos 15 km de la ciudad, su aeropuerto es uno de los más grandes de Reino Unido, y está conectado con la ciudad gracias al eficiente sistema de tren “Air rail link”, rápido y barato (entre 3 y 4 libras). Llegamos a la futurista estación de tren de Birmingham New Street, punto de conexión de la ciudad. Su diseño moderno no es casual, y tiene como objetivo provocar una nueva visión de los entornos vecinos a la estación. Sus enormes planchas de metal reflejan específicamente áreas seleccionadas del paisaje urbano cercano. Observando el mapa, vimos que el centro de la ciudad es bastante asequible a pie y, a pesar de la ligera lluvia, aprovechamos la buena temperatura y la situación de nuestro alojamiento para caminar e ir descubriendo la ciudad.

 

 

A 5 minutos andando desde la impresionante New Street Station, encontramos nuestro alojamiento, el discreto pero comodísimo Staycity Arcadian, situado en el centro comercial The Arcadian Centre. Se trata de apartamentos amplios, bien equipados, silenciosos, y estupendamente situados en pleno Chinese Quarter. Como suele ser habitual en estos barrios, los edificios están decorados con características arquitectónicas chinas, y en ellos se concentran la mayoría de negocios y restaurantes regentadas por inmigrantes chinos. Hay una gran población asiática en Birmingham, y eso se traduce en muchos restaurantes de este tipo de gastronomía.

Una vez instalados, nos dirigimos a Victory Square, plaza principal de la ciudad. De camino pasamos por The Mailbox (un centro comercial dónde están los estudios de la BBC),  y pudimos contemplar las fachadas de las Back to Backs, las características construcciones de ladrillo inglés, de las últimas que quedan de la época de la Revolución Industrial.

 

Black Sabbath Bridge

 

 

Llegamos Victory Square, donde se encuentran algunos de los más bellos edificios de la ciudad, como la imponente Council House, de estilo clásico, o el Birmingham Town Hall, un edificio neoclásico del siglo XIX (renovado hacia el año 2000) basado en los templos romanos del foro y que funciona, entre otras cosas, como sala de conciertos, con aforo para unas 1000 personas. Allí tenía lugar el plato principal del primer acto del Supersonic Festival (en su de la 15ª edición), un interesante festival anual “para audiencias curiosas”, que engloba música y otros actos artísticamente relevantes e irreverentes del Reino Unido y de todo el mundo, como charlas, debates, talleres, proyecciones y exposiciones exclusivas relacionadas con el arte y la cultura underground.

 

 

Abría la velada la banda Godflesh, duo local de metal industrial con 9 discos en su haber, seguidos del plato principal del día, los norteamericanos Neurosis, quinteto de post-metal de San Francisco formado en 1985, y que ofrecieron un concierto aplastante en un marco absolutamente único, repasando toda su carrera, y acabando de manera apoteósica y con una larga ovación del publico presente.

A la salida, ya de noche, nos dirigimos hacia el barrio de Digbeth, a unos 5 minutos caminando, y uno de los principales atractivos de nuestro viaje. Allí, distribuido en varias ubicaciones, tendría lugar a lo largo de ese fin de semana el resto de la programación del Supersonic 2019.

 

Neurosis

 

Neurosis

 

Neurosis

 

Neurosis

 

Neurosis

 

Neurosis

 

Godflesh

 

Godflesh

 

Llegamos a The Crossing, sala de eventos situada en el South & City College Birmingham, en High Street, zona conocida como Irish Quarter. Allí pudimos ver algunas bandas menos conocidas (pero no por ello menos interesantes) como los rockeros londinenses Hey Colossus!, o los interesantes Big Lad, banda de noisecore y breakcore de la capital. Después de reponer fuerzas en uno de los muchos puestos de comida callejera (a destacar Sri-Licious, especializado en gastronomía de Sri Lanka), nos dirigimos a The Warehouse, en Floodgate Street, otro de los epicentros del festival, donde asistimos a las actuaciones de Savage Realm, mítica banda local de thrash metal, y del trio de Oregon de doom-metal YOB.

Dimos por terminada nuestra primera jornada, no sin antes degustar el tradicional Fish & Chips en uno de los pocos locales abiertos hasta altas horas de camino a nuestro alojamiento.

 

YOB

 

YOB

 

Big Lad

 

Big Lad

 

 

Hey Colossus

 

 

Al día siguiente visitamos en la zona del Bullring el gigantesco y abarrotado St Martin Market , un impresionante mercado junto a la iglesia del mismo nombre, con todo tipo de productos frescos de alimentación, así como ropa de segunda mano, herramientas o aparatos electrónicos. Allí confirmamos la amabilidad y educación de los Brummies, que es como se conoce a los nativos de Birmingham (término que deriva del sobrenombre de la ciudad, Brum, derivado de Brummagem o Bromwichham, variantes históricas a Birmingham).En el exterior, el Birmingham Open Market ofrece también todo tipo de productos, destacando frutas, y verduras de lo mas variado. Probablemente sea una de las zonas más bulliciosas de la cuidad un sábado por la mañana, gente por todas partes aprovechando la mañana soleada  para pasear o hacer sus compras. Es ademas un buen lugar para comprobar que Birmingham es una ciudad muy diversa étnica y culturalmente.

 

 

Continuamos nuestro paseo por Corporation Street, una de las calles peatonales más comerciales del centro de Birmingham, en dirección al Birmingham Museum & Art Gallery, en Chamberlain Square. Allí visitamos la exposición que celebra los 50 años de la banda más célebre de la ciudad, Black Sabbath, dentro del proyecto Home of Metal, homenaje a un estilo de música nacido en la ciudad a finales de los 60 y desarrollado por numerosas formaciones durante las décadas posteriores. En ella encontramos todo tipo de fotografías, objetos, vestuarios, instrumentos y recuerdos de la banda liderada por Ozzy Osbourne, así como piezas interactivas, recortes de prensa y también innumerables objetos de fans y coleccionistas. Una cita obligatoria para cualquier seguidor de la banda, o del rock en general, en uno de los espacios más destacados de su propia ciudad.

 

Black Sabbath anniversary exhibition

 

Black Sabbath anniversary exhibition

 

Black Sabbath anniversary exhibition. Ben Venom

 

 

Perteneciente al mismo proyecto Home of Metal, el Centro de Arte de las Midlands, MAC (Midlands Art Centre) organizaba también 3 exposiciones relacionadas con este estilo de música: All This Mayhem, exposición que muestra los últimos trabajos del renombrado artista de San Francisco Ben Venom, con piezas textiles a gran escala, chaquetas vaqueras personalizadas por el autor; Hand Of Doom, una enorme cantidad de retratos tomados por todo el mundo de fans de Black Sabbath, ataviados con sus característicos chalecos de parches; y por último, Show your metal, una exposición que conecta el metal-material (consecuencia directa del impacto que tuvo la industria metalúrgica en la zona durante décadas) con el arraigado metal como estilo musical, de la mano de los joyeros locales Dauvit Alexander, Daisy Grice y Jordan Herry, cuyo trabajo está inspirado en la cultura y los símbolos asociados con el metal y el rock. Probablemente la enorme expansión de Birmingham en los 70 -cuando la ciudad superó el millón de habitantes- dejó tanta crudeza en sus habitantes que solo el heavy metal, nacido en alguna vieja fábrica, sirvió en aquel momento como válvula de escape para jóvenes.

 

Daniel Higgs

 

 

De camino al MAC, situado al sur, a unos 15 minutos en coche del centro, junto a Cannon Hill Park, pasamos por el Jardín Botánico, que ocupa una impresionante extensión de 6 hectáreas y por el que se puede disfrutar de un paseo y toda la belleza silvestre de Birmingham. Inmediatamente notamos que un aroma profundamente dulce inundaba el aire. Descubrimos que provenía de Cadbury World, en la zona Bournville, una de las mejores fábricas de chocolate del mundo y convertido en uno de los lugares más visitados de Birmingham.

De vuelta al centro de la ciudad, aprovechamos la tarde para seguir descubriendo el barrio de Digbeth, un distrito en desarrollo y bohemio, famoso por su arte callejero. Gente de todas las edades asiste a eventos y talleres creativos en espacios como Custard Factory, a conciertos en el Instituto O2, o en clubes sucios en lo que no hace mucho fueron fábricas y almacenes. Todo tipo de galerías y pubs de la época victoriana salpican el área. Lo que fueron fábricas y talleres ha dado paso a la producción cinematográfica, los juegos y las agencias creativas, pero este es un lugar para gente trabajadora y se nota que lo ha sido durante mucho tiempo. Sobre todo, Digbeth es una comunidad. La colaboración y el intercambio de ideas son la clave que hace de Digbeth un espacio tan inspirador e innovador. Se nota que este barrio de Birmingham tiene un potencial ilimitado, y su increíble espíritu inventivo es algo que vale la pena ver. Como curiosidad, decir que incluso tienen su propia tipografía, la Digbeth Sans!

 

Daniel Higgs y Radwan Ghazi Moumneh

 

 

Seguimos explorando Digbeth y, en un pequeño callejón en Fazeley St, encontramos Céntrala, una cafetería/galería de arte junto al canal. Tienes que salir de las calle principales para encontrarla, pero es un lugar a visitar. En el interior había varias exposiciones de arte interesantes, como I is somebody else, del artista polaco Przemek Branas, y el personal fue muy amable. En la misma zona encontramos multitud de galerías y espacios multidisciplinares como Grand Union, Vivid Projects, Stryx, o Minerva Works (un gran ejemplo de cómo reconvertir fábricas y entornos industriales en lugares de ocio, arte y vanguardia), así como escuelas de danza, pubs, gimnasios, estudios, salas de teatro, etc, que conviven con talleres mecánicos, fabricas de cerveza, o incluso locales para jugar al mini-golf (Ghetto Golf Birmingham)

Otro lugar interesante de Digbeth es Eastside Projects, un espacio público gratuito dirigido y organizado por artistas , que incluye galerías y estudios. Allí pudimos ver varias performances y exposiciones, y la actuación de las singulares Välve, trio experimental de synth-pop ruidoso y vanguardista de Londres.

 

Big Joanie

 

Big Joanie

 

Big Joanie

 

Air Loom

 

Water

 

Water

 

De vuelta a The Crossing, encontramos debajo del puente de Floodgate a varios colectivos de graffitti realizando piezas de gran tamaño y calidad. Y en la esquina, un interesante mural mosaico tributo a John F. Kennedy realizado por el artista Kenneth Budd en el año 68, y del que no nos habíamos percatado la noche anterior. Aprovechamos para husmear en el Market Place ubicado en el interior de The Crossing, y dedicamos un rato para bucear entre cientos de discos, libros, prints, instrumentos electrónicos hechos a mano, así como merchandising de las bandas participantes en el festival. Asistimos a los conciertos de las británicas Big Joanie (que podrían ser una versión de The Ronettes en clave nirvanera), Prison Religion (proyecto colaborativo de los artistas audiovisuales con sede en Richmond Poozy y False Prpht, música electrónica industrial, ruido, tecno), The Body (intenso y abrasivo proyecto del duo de Portland formado por los músicos Lee Buford y Chip King) y Hen Ogledd (intimista cuarteto melódico atmosférico del norte de Inglaterra). Después de la larga jornada, y tras hidratarnos con algunas cervezas Old Blue Last decidimos ir a descansar. Aun nos quedaba mucho por ver.

 

The Body

 

The Body

 

Blanket

 

Dalek

 

Dalek

 

Mono

 

Mono

 

Mono

 

Mono

 

El domingo, tras un desayuno genuinamente ingles, lo dedicamos a recorrer los canales y visitar algunas galerías y museos. Los canales se construyeron en la época de la Revolución Industrial para el transporte de mercancías y para la comunicación entre distintas zonas de la ciudad, pero hoy en día forman parte del itinerario turístico. Según los Brummies, Birmingham tiene más canales que Venecia, concretamente 55 km. Comenzamos nuestro recorrido en el centro comercial The Mailbox junto a uno de los nuevos y famosos edificios de la ciudad: The Cube. Esta parte del canal fue construida en 1773 y se remodeló en 1990. Seguimos recorriendolo por la cuenca de Gas Street. Esta zona es una de las más interesantes de la ciudad, aunque no se vean muchos turistas. En ella conviven rascacielos, antiguas fábricas, edificios de viviendas y barcazas. El Brindley Place es un antiguo colegio reconvertido en sala de exposiciones y conciertos que sobresale, en forma de torre, entre los edificios del canal.

 

Centrala Exhibition, Poland Punk

 

Sly & The Family Drone

 

 

Cruzamos el Black Sabbath Bridge, y nos dirigimos a la Galería Ikon, en Brindleyplace, ubicada en un magnífico edificio neogótico. Es una organización benéfica educativa, y trabaja para fomentar el compromiso público con el arte contemporáneo, mediante la exhibición de nuevos trabajos en un contexto participativo. La entrada gratuita para todos. Es pequeña, pero ofrece exposiciones de importancia internacional que están muy bien distribuidas. El proyecto es una excelente demostración de la combinación exitosa de soluciones de diseño arquitectónico contemporáneo dentro de un edificio histórico.

Seguimos paseando por Gas Street, plagada de pubs en los que tomar unas cervezas disfrutando del ambiente relajado y tranquilo. Y tras degustar un buen plato de Balti, comida originaria de Bangladesh abundante en curry picante y que se ha convertido en el símbolo de Birmingham, decidimos volver al centro.

 

Jerusalem in my Heart

 

Ikon Gallery

 

Paddy Steer

 

Asistimos a una interesante charla en The Crossing del músico y poeta de Baltimore Daniel Higgs, un tipo interesante con el que seguimos charlando largo rato después. Seguimos paseando, disfrutando de los contrastes y la abrumadora cantidad y variedad de cosas que ver y hacer en Birmingham. Visitamos unas cuantas tiendas de cómics por el centro de la ciudad, hicimos algunas compras, y volvimos de nuevo a Digbeth para ver a los japoneses Mono en The Warehouse, toda una experiencia musical intensa e hipnótica. Tras ellos, Jerusalem in my heart, sorprendente proyecto audiovisual del duo libanés-canadiense formado por el músico Radwan Ghazi Moumneh y el cineasta experimental Charles-André Coderre, mezclando música árabe con síntesis modular e imágenes proyectadas. Vimos alguna actuacion más y, según caía la noche sobre Birmingham, decidimos que no había mejor manera de terminar nuestro viaje que celebrando la experiencia con un montón de nuevos amigos en uno de los pubs más legendarios de Digbeth: The Anchor. Y por supuesto, lo hicimos como mandan los cánones, es decir, cantando “The Killing Moon” de Echo & the Bunnymen y brindando con una buena pinta de cerveza.

Dicen que Birmingham es la puerta de entrada al corazón de Inglaterra. Quizás sea por eso, que un trozito del nuestro se quedó allí.

 

Pigs Pigs Pigs Pigs Pigs Pigs Pigs

 

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@VisitBritainES

@supersonicfest

 

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