Eric Warner

15 May 2013 Texto: Estefania Lara Fdez.

Sincronizarse con la naturaleza e ir al ritmo que ésta le marca y no al que le impone una sociedad acelerada es probablemente el factor principal que motivó a Eric Warner a dedicarse a la fotografía en esencia, en estado puro. Sus disparos con película tradicional y su negativa a la edición digital que impera en el sector imprimen a sus instantáneas un claro carácter diferenciador con el que demuestra su autenticidad e insistencia por disfrutar del proceso de las cosas, aunque éste sea lento en un mundo que funciona a toda velocidad.

Me llamo Eric Warner, soy de San Diego y, en estos momentos, vivo en Encinitas. Me encanta surfear con longboard y con shapes alternativos divertidos, aunque si las olas están buenas desempolvo mis tablas más cortas. Cuando no estoy haciendo surf estoy pescando con mosca o trabajando en una tienda de pesca en Solana Beach.

Mi primer contacto con la fotografía fue en el instituto durante un viaje a Costa Rica. Habíamos contratado a un fotógrafo profesional para que documentase el viaje y sus cámaras y lentes me llamaron mucho la atención y empecé a interesarme. Después del instituto me gradué en artes visuales por la Universidad de San Marcos (San Diego, Ca) centrándome en fotografía y cine. Trabajé como becario asistiendo al fotógrafo de Snowboarding Cole Barash. Me enseñó un montón de aspectos técnicos a la hora de tomar fotos, pero sobre todo, me taladró la cabeza hasta convencerme de que disparar con película y no con digital lo era todo dentro de la fotografía. Se trataba de crear imágenes tangibles.

 

No hago fotos a diario, a veces no cojo una cámara durante un mes… pero, cuando siento que es el momento y el entorno es apropiado intento capturar lo que veo y uso la película para lograr el resultado que deseo.

No tengo un plan preestablecido con mis fotos. Mi meta es conseguir que el que las mira flipe tanto que coja una cámara y se ponga a disparar sin usar luego la edición digital de photoshop. Creo que una imagen potente puede influenciar a las personas, aunque tampoco creo que sea capaz de “cambiar el mundo” hay demasiadas imágenes manipuladas ahí fuera para que pueda llegar una sola y cambiar el curso de la historia.

Con el paso del tiempo, mi interés por el carrete de película fotográfica tradicional no ha cambiado. Recoger un par de rollos del laboratorio es aún tan excitante como cuando comencé a tomar mis primeras fotos. Sin embargo últimamente salgo menos a tomar fotos, creo que las redes sociales están aturdiendo a la gente con tanta foto. Un ejemplo Instagram, alguien sube una foto, alguien la mira durante un segundo, click en me gusta y a otra cosa mariposa, en un abrir y cerrar de ojos.

 

El poder de la foto se diluye porque todo es demasiado fugaz. La película siempre será el medio que más me gusta, te hace ir más lento y disfrutar más de ese camino y del entorno. Se me olvida lo que he fotografiado hasta el momento en el que revelo el carrete y vuelvo a sorprenderme, eso hace que las imágenes se vuelvan mucho más especiales para mi en un mundo que va tan rápido!

Kodak me da película analógica  a cambio de fotos, el año pasado usaron un montón de fotos mías que disparé usando Kodak Ektar para Photokina en Colonia Alemania. Tengo suerte de que me apoyen y me entusiasma poder enseñar al mundo entero las fotos que disparo con sus películas.

Mis carretes favoritos de Kodak son “Porta” para color y “Tri-x” para blanco y negro. Porta tiene de lejos los mejores colores en negativo para retratos, añadiéndole un filtro o dos funciona súper bien para paisajes. Tri-x tiene un grano increíble, puedes jugar muy bien con la velocidad de disparo y el contraste se mantiene óptimo.

Se me ocurren muchas cosas, una vez construí una carcasa para meter en el agua mi Hasselbad 501c pensando que conseguiría algunas fotos de medio formato alucinantes ¡Fue algo doloroso! tenía que elegir mi apertura y velocidad de disparo y hacer un setup de enfoque a infinito. No me malinterpretéis, conseguí sacar algunas fotos bastante chulas, pero pienso que hubo un tiempo y un lugar para todo… pero tomar fotos de olas con esta cámara no fue una gran idea ¡Por favor que alguien demuestre que me equivoco!

 

Cuando trabajo el planeta tierra es lo que más me inspira. El poder vivir en un planeta tan hospitalario es bastante increíble. Cuando el lugar, el tiempo y la luz se alían, el planeta es capaz de producir memorias inolvidables.

También me inspira la música, una buena banda sonora para el día  a día sería una mezcla de los Thee Oh Sees, Talking Heads, Animal Collective, Ty Segall, Neil Young y los primeros Lp´s de Modest Mouse.

En imágenes me cuesta más. Son demasiadas para elegir una sola. Hay una que me tomó mi amigo y gran fotógrafo Hugh Mcmanus en la que me hacía pasar por un cadáver ahogado en unas termas naturales. Es la que usan para el home de la web del colectivo de arte llamado Ninja Knives, y la podéis ver AQUÍ

Aunque no sólo hablo de fotos ni es lo único que me gusta, la pesca con mosca es un hobby en el que me he inmerso de lleno en el último par de años y que me ha cambiado la vida. Para hacerlo bien tienes que sincronizarte con la naturaleza y todo lo demás que te rodea para poder atrapar al pez. Nos hemos hecho cazadores de insectos amateur, los hemos estudiado para ver si podemos engañar a nuestras presas para que “piquen” algo que hemos atado al anzuelo y cazado con nuestras propias manos.

Es lo que decía antes, tienes que ir despacio… y de verdad pienso que en esta vida rápida e instantánea que nos ha tocado vivir, decelerar y tomarnos nuestro tiempo es una cosa muy importante para mantenernos sanos.

 

 

www.ewarnerphoto.com

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