ALEXANDRU COSTIN

10 February 2020 Texto: Ana D La Luz.

            Alexandru nació en Bucarest, Rumanía. Desde pequeño sintió una profunda afición por el skate y la vida urbana. De hecho, en su infancia tuvo la suerte de vivir cerca de uno de los skateparks más grandes de la ciudad y ello repercutió en él en forma de afluente creativo. La mayoría de sus amigos son, a día de hoy, artistas tremendamente talentosos, según nos cuenta. “El skateboarding es una verdadera fuente de expresión para cada persona, de la misma forma que la pueden ser la danza o el performance”. Lo que quiere hacernos ver el artista aplicando esta frase es que, según piensa, el skate debería ser un arte tan legitimado como cualquier otro.

 

 

            El joven rumano combina su pasión urbana con otra forma artística: la fotografía. Nos cuenta que los proyectos que más le apasionan son aquellos en los que no tiene demasiadas directrices: “Como trabajo con luz natural, tengo que adaptarme constantemente a las circunstancias climáticas, hecho que aporta un matiz único a cada una de mis producciones. Si supiera de antemano cuál va a ser el resultado de un proyecto me aburriría sobremanera”. En lo que respecta a la recepción artística, lo que le interesa a Alenxandru es la capacidad de lectura intertextual de sus espectadores. O, dicho con otras palabras: Para él es muy importante el nivel de abstracción en el que nos sumergen los diferentes tipos de manifestaciones artísticas, que son capaces de trasladarnos a mundos anteriormente inimaginables. Alex entiende la fotografía como una fuente misteriosa de pasión y de expresión.

 

 

            Cuando le preguntamos por su metodología de trabajo, nos responde: “Cuando salgo a la calle me calzo la cámara y espero. A veces sucede que fotografío y otras que no. Este hecho sucede de forma completamente libre y espontánea”. Así mismo, en lo que respecta a la complejidad de su trabajo, nos revela que lo más complicado para él es ser consciente de sus influencias y replegarse hacia adentro: “Cada cuál tenemos una visión particular del mundo. En mi caso, los motores que me llevan a interpretar el mío son los sentimientos profundos que hallo cuando mi cuerpo y mi mente se someten a la calma absoluta del mayor silencio”.

 

 

            Los métodos de producción analógicos le resultan armónicos porque le permiten seguir en flujo con la realidad. Sin embargo cuando fotografiamos con cámaras analógicas detenemos nuestra inmersión en el mundo real para comprobar el resultado de la foto recién sacada. En fin, la vida de Alexandru es un virtuoso transcurrir cotidiano. Invierte su tiempo libre en la contemplación de las cosas naturales y en la reflexión de sí mismo.

 

 

INSTAGRAM

 

SHARE THIS

¿Te ha gustado este artículo?

Dale a me gusta al Facebook de Staf y síguenos en Twitter, Instagram y Playmoss.

Enjoyed this article?

Like Staf on Facebook and follow us on Twitter, Instagram, and Playmoss.