THE JAZZ LOFT.
LOS CIMIENTOS DEL UNDERGROUND

25 December 2016 Texto: David Moreu. Fotografía: The Heirs of W. Eugene Smith. Fotografía portada: . W. Eugene Smith, [An experimental loft picture –Smith added cut-out silhouettes in the windows]. © 1969, 2015 The Heirs of W. Eugene Smith.

A finales de la década de los 50, el emblemático fotorreportero W. Eugene Smith se encontraba en una encrucijada personal y profesional después de haber abandonado la revista Life y de haber pasado varios años trabajando en un proyecto sobre la ciudad norteamericana de Pittsburg. Entonces se vio obligado a vender su casa, su matrimonio terminó repentinamente y decidió mudarse a un loft en Nueva York que se encontraba en el corazón del distrito de los floristas. Curiosamente, la mayoría de residentes de aquel bloque eran músicos de jazz que se ensayaban durante las noches y su vecino puerta por puerta era el influyente compositor Hall Overton, que se estaba convirtiendo en una especie de gurú para los aspirantes a músic de la ciudad. Otra persona menos paciente se hubiera quejado del ruido y del ajetreo en las escaleras, pero Eugene Smith se lo tomó como una oportunidad para seguir con su actividad de fotógrafo y complementar su visión de lo que sucedía a su alrededor con grabaciones de audio que coleccionaba de manera compulsiva. Durante una década se dedicó incansablemente a retratar a los músicos mientras ensayaban, a tomar fotos de la calle desde su ventana (algo parecido a “La Ventana Indiscreta” de Hitchcock) y a grabar cientos de horas de conversaciones, de programas de radio y de canciones con micrófonos escondidos por todas partes. Hace unos meses se estrenó el documental “The Jazz Loft. According to W. Eugene Smith” y, después de su proyección en el Festival Moments de Málaga, hemos tenido la oportunidad de entrevistar a su directora, Sara Fishko, para conocer la verdadera historia de un proyecto que abarca fotografía y jazz desde una perspectiva fascinante.

Has trabajado como productora de radio y montadora de cine desde los años 70. ¿Cuándo empezó a tomar forma este proyecto de documental que se ha convertido en tu debut como directora?
Cuando el proyecto de “The Jazz Loft” apareció en mi vida, hacía tiempo que no trabajaba en el mundo del cine y estaba más centrada en la vertiente radiofónica. Fue en 2005 que el escritor y profesor Sam Stephenson viajaba por varias ciudades con algunos fragmentos de aquellas grabaciones y varias fotos de la época, hablando sobre su descubrimiento en el Smith Archive de Tucson (Arizona). Fui a verlo en su conferencia de Nueva York y recuerdo que puso algunos fragmentos de las grabaciones de Thelonious Monk en las que se escuchaban sus pasos sobre el viejo suelo de madera y reflexionaba sobre su música. ¡Fue asombroso! Después de escuchar más material, propuse a la WNYC que se involucrara para producir una serie de diez capítulos para la Radio Pública a partir de aquellas cintas de audio y contando las historias que surgieron en ese período. Entonces Sam acababa de firmar un contrato para publicar un libro sobre el mismo tema y utilizaría, evidentemente, una selección de las fotos de W. Eugene Smith (The Jazz Loft Project, Knopf, 2009).

 

W. Eugene Smith, [Thelonious Monk and Hall Overton], 1959. © 1999, 2015 The Heirs of W. Eugene Smith

 

Por curiosidad, ¿tu experiencia en el mundo radiofónico te ayudó de alguna manera a la hora de contar esta historia tan especial en base a fotos y entrevistas?
Para la serie de programas de radio tuvimos que escuchar cientos de horas de material grabado, elegir las historias que queríamos contar y, por último, entrevistar a muchos de los supervivientes que frecuentaban ese loft en Nueva York, ya fueran habitantes, visitantes o músicos. Ese proceso me ayudó a familiarizarme con la escena y con la gente involucrada puesto que cada episodio se centraba en un tema concreto. Después llegó el documental y el gran reto consistió en unir todas las historias en un formato de 90 minutos. Deseábamos reflejar el espíritu del lugar, el espíritu de Eugene Smith y el ambiente de Nueva York de hace cinco décadas. Quería que el público disfrutara con el trabajo del fotógrafo, ya fueran las imágenes, las grabaciones musicales o las conversaciones. Había muchos frentes abiertos que debíamos ordenar y eso fue la parte más dura del proyecto.

El documental tiene tres protagonistas de excepción y, evidentemente, el más destacado es el legendario fotógrafo W. Eugene Smith…
Conocía ciertos detalles de la historia de Eugene Smith, sobre todo gracias a sus fotos más famosas. Aunque no tenía ni idea de que hubiera sido una persona tan complicada, obsesiva, perfeccionista, brillante y contradictoria como se ha demostrado luego. Es un personaje con connotaciones operísticas. ¡No sería mala idea hacer una ópera sobre “The Jazz Loft” más adelante! De hecho, esas contradicciones son lo que convierte esta historia en algo fascinante: un gran hombre que tenía muchas imperfecciones, una persona con espíritu humanitario que podía ser muy egoísta y una figura inspiradora corroída por sus obsesiones. Y ese loft fue el escenario donde sucedió todo, aunque ya hubo muchos otros incidentes antes de que se instalara allí.

 

W. Eugene Smith, [Thelonious Monk and his Band], 1959. © 1999, 2015 The Heirs of W. Eugene Smith

 

El segundo gran protagonista es el músico Hall Overton. ¿Qué relevancia tuvo en la escena del jazz de los años 50 y 60 mientras vivía en ese loft?
A pesar de que no demasiada gente está familiarizada con su nombre, fue un personaje esencial y muy influyente en aquella época. Según Teddy Charles (un vibrafonista que vivió en el loft), Overton tenía un magnetismo especial y muchos músicos peregrinaban hasta su apartamento para estudiar con él, incluyendo artistas de la talla de Mingus, Miles Davis, Ornette Coleman, Lee Konitz y otros grandes. Era una especie de gurú del jazz para esa comunidad. Dio clases en Juilliard y también compuso música clásica, pero no fue hasta su llegada al loft de Nueva York que empezó a florecer y a dejar su propia huella en la escena musical.

El tercer protagonista es el emblemático pianista Thelonious Monk. ¿Cuál fue su relación con los otros dos personajes principales en la época que retrata el documental?
Monk fue un visitante en el loft y, simplemente, iba allí para trabajar con Overton. Después de un período de grandes retos en su carrera, tuvo la idea de hacer arreglos en su música para interpretarla junto a una big band de diez instrumentistas y Overton parecía la mejor persona para que lo ayudara en los arreglos y así debutar en el Town Hall en 1959. Como Overton tenía un estudio en el loft para trabajar, dar clases y vivir de vez en cuando, decidieron hacer los ensayos y las sesiones de escritura allí mismo. Monk aparecía por el apartamento para trabajar con Hall, la banda llegaba justo antes del amanecer para ensayar y todo eso desembocó en una fuerte conexión musical entre ambos y también con los músicos. Por lo que se refiere a Eugene Smith, aquel era un momento clave en el loft y él sabía que algo grande estaba sucediendo justo al lado de su apartamento. Por eso cubrió con tanto detalle la colaboración entre Monk y Overton como buen fotoperiodista, aunque también lo complemento con grabaciones de audio. El resultado es una enorme colección de fotos y de buenas grabaciones musicales.

 

W. Eugene Smith, [Loft interior]. ©1981, 2015 The Heirs of W. Eugene Smith

 

¿Tenías la sensación de que esta historia era una mirada única al período de cambio entre los años 50 y la década de los 60? Ese loft fue un primer indicio del underground de Nueva York…
Fue un momento muy importante en la historia cultural de Nueva York, sin olvidar la política, el urbanismo o la economía. Se cuentan muchas historias sobre cómo los músicos de jazz se reunían y trabajaban. Sobre qué usos se daban a los lofts en aquella época. Y también cómo se desarrollaban esas escenas “underground”. Aunque disponer de grabaciones de lo que la gente decía, de los músicos trabajando, de cómo sonaban los pasos en las escaleras de madera y de lo que ese policía le comentaba una noche a Eugene Smith… todo es increíble. Siempre decimos “si estas paredes hablaran” y desearíamos que alguien hubiera tenido una grabadora en lugares y momentos clave de la historia. Pero en “The Jazz Loft” sucedió gracias a Eugene Smith y hoy podemos disfrutarlo.

¿Cómo fue el proceso creativo para realizar el documental? Supongo que fue muy complicado tener que seleccionar entre tantas fotografías y material grabado…
El proceso fue largo y complejo. Había montañas de material en el archivo de Eugene Smith y el proceso se basó en reducir, reducir y reducir las selecciones hasta que finalmente pudimos hacernos una idea de dónde estábamos. Sólo entonces encuentras la manera de darle forma al proyecto. Montamos el documental secuencia a secuencia, historia a historia, a partir de las fotos y del audio que mejor funcionaba para contar ese momento concreto. Después empezamos a unir los fragmentos de varias maneras, hasta que encontramos la estructura que parecía funcionar adecuadamente. Fuimos de lo concreto a lo general. Y sin haberlo planeado, acabamos haciendo una película sobre “las dificultades de llevar una vida creativa”, algo que mucha gente vio durante las proyecciones. Si reflexionas sobre las historias de Eugene Smith, Monk, Hall Overton, Ron Free o Zoot Sims, te das cuenta de que comparten esa búsqueda de lo no convencional. Una vida creativa es, definitivamente, algo que todos tenían en común. Y para muchos de ellos, el lugar para disfrutar y sufrir era ese loft en Nueva York.

 

W. Eugene Smith, [Staircase to the Loft], 1957.© 1981, 2015 The Heirs of W. Eugene Smith

 

En el documental aparecen entrevistas muy potentes con músicos de jazz de aquella época y quería preguntarte por la historia del batería Ron Free…
Tuvimos mucha suerte de que Ron Free estuviera vivo porque se enganchó a las drogas durante sus años en el loft, aunque todavía sigue entre nosotros. Es una persona que cuenta muy bien las historias y disfrutó mucho cuando salieron a la luz aquellas grabaciones musicales puesto que estaban llenas de revelaciones para él. Debido a su adicción a las drogas, no recordaba haber participado como batería en esas sesiones. Así que las cintas le ofrecieron una oportunidad de escucharse a si mismo tocar extremadamente bien como un joven músico en los años 50. También disfrutó mucho recordando aquella época con nosotros. A pesar de que cuenta cosas tristes, su entusiasmo está por encima de todo y lo más importante es que termina bien. Él todavía toca la batería, sigue trabajando y es un hombre feliz.

¿Qué puedes contarnos sobre la participación de Jason Moran en el proyecto? Se trata de uno de los jóvenes renovadores del jazz y supongo que disfrutó con la historia…
Jason siempre ha sentido fascinación por la música de Thelonious Monk y fue uno de los primeros en escuchar los fragmentos del artista grabados en las cintas del loft cuando se descubrieron. Estaba realmente emocionado por el hallazgo. Incluso hizo un proyecto multimedia titulado “In My Mind” que se basaba por completo en secciones de esas grabaciones y, además, reflexionaba sobre su adoración por la música de Monk y la inspiración que le había aportado. Fue algo natural pedirle que apareciera en el documental y aceptó encantado. Ha colaborado desde el principio.

 

W. Eugene Smith, [Self-portrait at loft window]. © 2009, 2015 The Heirs of W. Eugene Smith

 

El documental ha tenido una magnífica trayectoria por festivales de cine. ¿Qué recuerdos tienes de la presentación y de la respuesta del público?
El estreno mundial fue en Nueva Orleans, un verdadero honor estar en una de las mecas del jazz, y la respuesta del público fue maravillosa. En Nueva York estuvimos en el Doc NYC Festival y se proyectó en un cine a pocas manzanas del edificio donde estaba el Jazz Loft. Por algún motivo que desconozco, también hubo un público muy entregado en Cleveland y en Ohio. Recientemente, se proyectó durante tres semanas en una sala de Nueva York que se llama Metrograph Cinema y, como la gente ya sabía de qué iba, las cifras de espectadores fueron bastante buenas. Sin embargo, la experiencia más eufórica y musical sucedió en Holanda (en el IFFR Rotterdam Festival) porque lo proyectaron en una especie de club de jazz, precedido por varios fragmentos de grabaciones de actuaciones, y un moderador experto en ese género se encargó de dinamizar el debate posterior. Por último hubo un concierto de una banda actual que puso el lugar patas arriba con sonidos de jazz más modernos.

Para terminar, ¿qué puedes avanzarnos sobre tus futuros proyectos? Puede que te interese seguir profundizando en la escena del jazz ahora que los filmes de música están de moda…
Siempre estaré interesada en el jazz, igual que en otros géneros musicales. Sin embargo, todavía no he encontrado un nuevo “gran” proyecto que me llame la atención. Sigo buscando, tanto algo relacionado con la música con otros temas. Mientras, continúo con mis series de programas culturales para la radio y viajo a las proyecciones del documental “The Jazz Loft”.

 

W. Eugene Smith, [Ron Free, drummer], 1958. © 1981, 2015  The Heirs of W. Eugene Smith

 

W. Eugene Smith, [Zoot Sims]. © 2009, 2015 The Heirs of W. Eugene Smith

 

www.wnyc.org/jazzloftthemovie

www.jazzloftproject.org

FACEBOOK

 

 

 

SHARE THIS