SEA TO SHINING SEA.
RODANDO EL VIAJE HONESTO DE LA AMISTAD

13 February 2019 Texto: Pedro Rodríguez Ruiz. Traducción: Javier Durán. Fotografía: Archivo Sea to Shining Sea.

Hay veces que te paras a ver algo y puede parecerte extraño porque no es habitual. Y luego te das cuenta de que su encanto y su fascinación está en lo autentico que es algo poco habitual, en como choca con la artificialidad de nuestra cultura y como destapa las mierdas de los cadáveres que ocultan los valores arquetípicos de nuestra sociedad. No es solo una reivindicación o una critica. Es la prueba de que no solo se vive como dictan los cánones habituales. Es un coche marcando a fuego la carretera de los viejos y ciegos valores del mundo. Un “aquí estamos y así somos” de rebeldía desenfadada y gamberra. Esas ganas vitales de ser ingobernables en un mundo de restricciones estúpidas y malsanas. Un anarquismo de espíritu joven que dice “claro, por que tú lo digas”. Todo esto está mágicamente recogido en el documental Sea to Shining Sea de la mejor manera, sin discurso, solo con contenido. La pura base de una amistad entre dos culturas, pasiones comunes y Norteamérica en medio. Nos sentamos a charlar con Monihan, director y co-actor y con Sheena Matheiken, editora y productora.

 

Este es vuestro segundo largometraje, y al igual que el primero, no es muy fácil de clasificar. En la superficie, esta película es una película de amigos y una película de carretera en los Estados Unidos. Pero no está claro si es ficción o documental. Parece que habéis desdibujado las líneas entre lo que es real y lo que no. ¿Cómo describiríais esta película? ¿Es alegórico de alguna manera? O simplemente personal, ya que Monihan, ¿tú también te interpretas a ti mismo en la película?
Monihan: Cuando nos dispusimos a hacer esta película, nuestro plan era capturar lo que realmente sucede en la carretera cuando dos amigos extraños -yo y Boerleider, mi homólogo holandés surinamés-, emprendemos un viaje de costa a costa a través de los Estados Unidos. Fue principalmente motivado por la fe ciega de que sería entretenido simplemente apuntar la cámara a Boerleider, que es una de las personas más divertidas que conocemos, ya que experimenta un país que ha sido construido a proporciones míticas en su cabeza. Y para mí, su navegador, habiendo crecido en Estados Unidos y siendo naturalmente más escéptico con respecto al gran mito de Estados Unidos, quería ver si nuestras perspectivas en conflicto y nuestra química como amigos podían crear algo entretenido.
Sheena: También diría que este método de forma libre desde la carretera funciona como comentario indirecto sobre el estado actual y absurdo de los Estados Unidos. Hay muchos momentos más extraños que la ficción en la película. Pero al final del día, creo que el alma de la película es definitivamente personal, es un simple estudio de la amistad, una amistad inusual entre dos viejos amigos que están lidiando con los sueños perdidos. Y situarlo en el vasto telón de fondo de un magnífico país que podría haber pasado ya su apogeo … tal vez en eso reside la alegoría.

 

 

¿Entonces realmente no había guión?
Sheena: No. No teníamos guión. Básicamente, casi todo lo que ves en la película sucedió, pero la única regla que teníamos era no reconocer nunca la cámara, por lo que las escenas parecen ficción. Esta era la farsa que queríamos crear.

¿Cómo convenciste a la gente de que dos tipos en un coche sin un guión serían una buena premisa para una película?
Monihan: ¿Verdad? Un hombre lleva a otro en un viaje a través de los Estados Unidos. Suena horrible, en realidad. Pero tú ya sabes,  cuando tienes a ese amigo realmente loco [risas] y quieres presentárselo a cualquiera, porque te diviertes mucho y te ríes hasta llorar. ¿Hay alguna razón para qué parezca que las mierdas más locas siempre parecen ocurrir cuando ellos están cerca? Así que esperas que todos los demás tengan experiencias similares si también los incorporas a la mezcla, ¿no? Afortunadamente, la suerte estaba de nuestro lado y los planetas se alinearon cuando mi madre (que vive en California) me llamó un día y me dijo que ya no quería su coche y que podría quedármelo si lo conducía por todo el país hasta Nueva York. (donde Sheena y yo vivimos). Y Boerleider nos llamó el mismo día y nos dijo que tenía tiempo libre y quería visitar los Estados Unidos. Y sabía desde hacía años que conducir atravesando Norteamérica había sido su mayor sueño en el mundo junto a echarse novia. La sincronicidad de todo esto era demasiado perfecta. Como si estuviéramos siendo empujados a rodar el viaje.

 

 

Entonces, ¿cómo recaudaste el dinero?
Monihan: Bueno, al principio solo íbamos a rodarlo con nuestros teléfonos y lo haríamos súper low-fi. Sólo para nosotros. Otra película sin presupuesto. Ni siquiera uno de bajo presupuesto. Pero entonces, alguien que realmente amaba nuestra primera película, Jonathan Marlow, que fue uno de los fundadores de Fandor [el servicio de streaming], nos consiguió una pequeña subvención a través de Fandor, de modo que al menos pudiéramos permitirnos traer una pequeña tripulación. Pero el problema fue que también tuvimos que hacer un kickstarter en tándem, para igualar los fondos de Fandor. Entonces a la semana siguiente estábamos haciendo una campaña de crowdfunding. Y Kickstarter es una pesadilla cuando no eres una celebridad o no tienes un producto de consumo que la gente pueda comprar. Solo estás pidiendo dinero a tus amigos para hacer tu arte y te sientes horrible. Pero al final, nuestros amigos y nuestras familias realmente lo lograron, y recaudamos fondos suficientes para contratar a una pequeña tripulación y alquilar un coche de seguimiento. Y lo siguiente que sabes es que teníamos un equipo increíble con un gran DP, Lowell Meyer, (cuyo corto más reciente recibió una nominación a los Oscar), y nuestro pequeño experimento resultó mil veces mejor de lo que habíamos imaginado. Todavía se hizo por una cantidad muy pequeña de dinero, y un pequeño equipo de 6 personas (incluyendo a Boerleider, Sheena y yo) pero estamos realmente orgullosos de lo que podríamos hacer con casi nada.
Sheena: Sabes, esperamos poder alentar a otras personas que normalmente no pueden hacer películas, que de hecho es posible hacer una buena película con muy poco dinero. Pero, la verdad es que esta es la última vez que estamos haciendo lo de super bajo presupuesto. La próxima película que hagamos, encontraremos financiación real, pase lo que pase.

 

 

¿Entonces no harás otra película de bajo presupuesto? ¿Por qué?
Sheena: Bueno … porque, si no hay un financiamiento serio detrás de una película, entonces no hay nadie para impulsar el producto terminado, nadie tiene ningún incentivo para hacerlo, para recuperar su dinero. Aparte de los propios cineastas, quienes, por lo general, no tienen poder en el juego de la distribución de todos modos. Así que esta es la razón por la que, si bien hay tantas joyas geniales de bajo presupuesto, es muy difícil que alguien descubra estas malditas cosas. Como cineasta, terminas disparándote en el pie haciendo películas de micro presupuesto. Es cierto que tienes que comenzar en algún lugar y te ayuda a comenzar tu carrera. Y lo hicimos así para nuestra primera película. Hicimos eso sin prácticamente dinero también. Y aprendimos cómo funcionaba el sistema. Así que esta vez, realmente no deberíamos haberlo hecho de esta manera otra vez. ¡Pero…! [risas].
Monihan: Pero nos emocionamos con esta idea tan loca y nos enamoramos tanto de este experimento, que decidimos hacerlo de nuevo, sin costo alguno. Pero ella tiene razón, eso es todo, no lo haremos de nuevo.

Entonces, ¿qué tenía de loco esta idea en particular?
Monihan: ¿La idea detrás de la película? Bueno … es … tengo esta creencia. ¿Cómo lo pongo? Mi idea fue, y sigue siendo, impulsada por esta fe tal vez ingenua pero inquebrantable, en un cierto tipo de igualdad. Que si personas famosas como Steve Coogan y Rob Brydon pueden hacer una película llamada The Trip, y no solo una vez sino tres veces (!)… solo en base a sus bromas, entonces no hay razón para que no podamos hacer nosotros también una película. Pero siendo unos completos don nadies y haciendo una película igualmente convincente. El único problema real es que tenía que ser el compañero de Boerleider y no soy necesariamente gracioso. Así que eso fue una responsabilidad. Pero yo era su mejor amigo, así que esperaba que nuestra química hiciera el truco. Supongo que lo que realmente quería hacer, cuando lo mezclas todo, es lanzar un cóctel molotov ante esta idea de que necesitamos celebridades para que valga la pena ver algo, incluso cuando solo se trata de bromas sin sentido.

 

 

Pero no fue una broma sin sentido. Parece que realmente tocas algo serio …
Monihan: Ok, no hay bromas sin sentido. Tal vez nuestras conversaciones a veces serpentean en lo profundo [risas], pero permíteme ponerlo de esta manera. Hay muchas películas sin celebridades que mucha gente irá a ver, pero eso siempre requiere algún tipo de argumento, drama y narrativa. A lo que me refiero es que, si se trata de una película sin guión, sin argumento, y solo se trata de la mierda normal que sucede entre amigos, eso solo sucede si la gente es famosa. En esta era nuestra en la que valoramos principalmente algo en la cantidad de “seguidores” y toda esa mierda, ¿podríamos hacer algo que pudiera mostrar que las personas normales sin nombre pueden ser tan interesantes como las super estrellas? Personalmente no puedo soportar la cultura de las celebridades. Así que estaba tratando de apuntar y disparar a mi manera. Probablemente por mi mentalidad de skater.

¿Puedes explicar eso de la mentalidad del skater?
Monihan: Los patinadores simplemente pensamos que nadie es especial. Que los “personajes famosos” son admirados sin ninguna razón. Es un prejuicio de patinador incorporado. Como skater, si te fijas en esa mierda… ¿podrían aguantar los golpes? ¿Y con el estilo y la personalidad que los mejores patinadores pueden? ¿Podrían fallar a diario? Todo ese trabajo para dominar algo que es, por un lado, peligroso y doloroso y por otro lado, sin ninguna recompensa real (la mayor parte del tiempo). Eso hace que los patinadores sientan que su viaje es mucho más difícil que el de la mayoría de los demás. Y además, tienes que tener en cuenta que la mayoría de los patinadores tampoco creen que lo que están haciendo sea tan importante. Porque 1) es el puto skateboard, y 2) siempre hay alguien que es mejor que tú. Así que suma todo eso y estás hablando de un grupo de personas que no están nada impresionadas con el maldito hecho de todo. Sé que esto suena muy pretencioso. Y no lo malinterpretes, ya que los patinadores se sienten mejor que los demás. Por lo general, somos bastante autocríticos. Pero solo estoy siendo honesto. Es una estupidez que piensan los patinadores. Pero no es sin un buen lado. Este esnobismo da a muchos niños la confianza en intentar hacer cosas por si mismos que de lo contrario serían tomados por completos inútiles. Un punto de vista de “¡a la mierda, yo puedo hacer eso! “. Y a mi me encanta esa visión.

 

 

¿Dirías que ser un patinador tiene una gran influencia en tu trabajo?
Monihan: ¿Para mi? Seguro. Como alguien que no fue a la escuela de cine, no tenía dinero ni conexiones para hacer una película, ni siquiera sabía lo primero necesario sobre cómo hacer una película. Si no fuera por esto: la mentalidad del patinador, dudo seriamente que hubiera tenido el coraje de pensar siquiera en convertirme en un cineasta. O al menos, no habría podido empezar a hacerlo en mis propios términos. Habría tenido que intentar conseguir una beca para ir a una escuela de cine y seguir la ruta típica. Y eso probablemente derivaría en otros tipos muy diferentes de películas también. Pero quién sabe, Sheena no patina y tiene la misma actitud de “A la mierda, vamos a por eso”. Pero probablemente sea porque ella vino a este país por su cuenta y tiene toda esa ética de trabajo inmigrante [risas].
Sheena: Definitivamente tengo el tema de la ética laboral de los inmigrantes, esa cosa asiática en la que no puedes dejar de fumar. Pero también creo que viviendo con Monihan todos estos años, el esnobismo con el skate también se ha incrustado un poco en mí. Creo que su trasfondo del skate llega incluso a influenciar en la forma en que rodamos. Eso de no preocuparse por los permisos y un montón de salir a lo que salga.
Monihan: Sí, ese aspecto de improvisación de nuestras películas, que seguramente viene del skate, pero incluso cosas más pequeñas sobre cómo editamos y cómo filmamos con muy poca “cobertura”, ese tipo de cosas también están inconscientemente conectadas a patinar en cierto modo.

 

 

Vosotros decís que fue una improvisación, pero todas las tomas de ‘Sea To Shining Sea’ parecen haber sido compuestas. ¿Cómo?
Monihan: Sabes, hay un David Lynch cascarrabias en mi garganta tratando de saltar y decir: ‘¡No reveles la magia! ¡¡Que toda esta mierda sea un misterio!! Pero también está Bertolt Brecht en mi cabeza diciendo “¡muestra el artificio y deja que la audiencia se comprometa con la mierda desde un punto de vista crítico e involucrado!”. Estoy de acuerdo con ambos. Así que digamos que teníamos algunas reglas para hacer esto: no hay guión, no miramos la cámara, solo filmamos cosas que realmente suceden, si perdemos algo importante porque la cámara no estaba rodando o si había algún problema técnico, podíamos volver a grabar la situación, pero tiene que ser como sucedió, nada de volver a re escribir para añadir más drama.

Pinta como un documental.
Monihan: En cierto sentido.
Sheena: A muchos les cuesta creer algunas de las cosas que suceden en la película [risas].

 

 

Eso es cierto. Sin contar demasiado, ¿aquello realmente sucedió con la policía?
Sheena: ¡Sí! Así es exactamente como sucedió. Y es bueno que no hayamos filmado la cara del policía, no íbamos a pedir un formulario de autorización. Nuestro DP, Lowell solo fingió que la cámara estaba apagada, y nuestro técnico de sonido, Mike, mantuvo el audio en marcha. De hecho, la policía nos detuvo un par de veces más y fue muy estresante. Después de la tercera vez, Boerleider dijo que lo dejaba si volvía a suceder. “Escucha, la maldita policía no me va a disparar por tu maldita película”. Tenía su razón.

Puedo imaginar a los europeos sorprendidos por eso.
Monihan: Sí, y puedo imaginar a los estadounidenses diciendo “¿qué, solo tres veces?” [risas].

¿Hubo otras cosas que sucedieron que no pudisteis incluir? ¿Cuánto material extra rodado ya que no había guión? ¿Cómo decidiste qué cosas guardar y qué cosas tirar? ¿Cuáles fueron tus pautas de narración que impulsaron tus elecciones de edición?
Monihan: Había muchas más cosas. Hay un gran monólogo en el que Boerleider explica la importancia de las zapatillas y cómo se relaciona con esta idea del excepcionalísmo estadounidense. Ese pequeño riff en realidad es profundo. Pero no pudimos incluirlo, porque todas las cosas que lo acompañaron: dónde fue a comprar zapatillas de deporte en la Ciudad de Nueva York durante 8 horas en un día y tal… eso fue demasiado largo, como mirar follar a las moscas. Por supuesto, Boerleider no está de acuerdo con esto y está exigiendo que se incluya en los extras del dvd.
Sheena: Pero sí, rodamos mucho. Teníamos unas 60 horas de grabación y 80 horas de audio. Tomamos muchas decisiones sobre la estructura narrativa y el flujo en la edición. Realmente escribimos la película mientras la estábamos editando.

 

 

Está muy bien montada.
Sheena: ¡Gracias!

Hay una conversación política en la película, pero parece que se estaba asegurando de que no fuera demasiado tópico. Por ejemplo, en el trailer dices que es una película de carretera pre-apocalíptica, que supongo que se trata de Trump y el desvanecimiento del Imperio estadounidense. Pero entonces realmente no mencionas eso explícitamente en la película. ¿Se decidió en la edición o fue una elección consciente mientras se rodaba la película?
Monihan: Siempre me ha gustado esa parte del álbum “A Tribe Called Quest” de Midnight Marauders, donde Q-Tip dice que Extra P (también conocido como Large Professor) le dijo que no gritara el año que  era en la canción, que estaba muy de moda durante ese momento del Hip Hop, porque solo dataría el registro y tendría un efecto perjudicial en la vida útil de la obra de arte. Realmente creo que Large Pro estaba allí por algo. ¿Por qué envejecer tus cosas innecesariamente? No lo marques con su contexto temporal si no lo necesita.
Sheena: Porque Trump es solo el tumor. Pero el cáncer seguirá allí mucho después de que se haya ido.

 

 

También llamas a la película “una película de amigos en blanco y negro, en color”. Estoy asumiendo que parece una coña pero en serio.
Monihan: Sí. Está señalando el hecho de que el concepto de raza es completamente falso. Una mitología inventada para dividir y conquistar, sin base en biología, genética, ciencia. Pero las consecuencias de la raza son, por supuesto, extremadamente reales. Y en Estados Unidos, la supremacía de los blancos y el patriarcado de su mejor amigo son las razones por las que el país está tan demente. Un lugar que nunca ha lidiado con sus pecados originales, por lo que sigue haciendo mierdas locas, como votar a personas como Trump y enviar a tanta gente a la cárcel por absurdas cantidades de tiempo, y bombardear la mierda de países indefensos como si no fuera nada, y dejar a los violadores sentarse en la Corte Suprema. Todo está relacionado con la incapacidad del país para tener una conversación real sobre su lealtad a estas despreciables ficciones sociales.
Sheena: ¿Qué dice Ta-Nehisi Coates? “La raza es el hijo del racismo, no el padre”.
Monihan: Sí, por supuesto que nos estamos burlando de la cuestión de las road movies y el hecho de que las películas estúpidas todavía lo usan como un gancho de marketing, como ‘Green Book’ y ‘Paseando a Miss Daisy’, porque la sociedad todavía está bajo el hechizo. Así que nos burlamos de ello.
Sheena: Pero en nuestra película, si bien podemos hablar de cómo opera el racismo en la sociedad, nunca hablamos de cómo uno de ellos es “Blanco” y el otro es “Negro”, esto nunca está en juego. Debido a que estos dos tíos son uña y carne, unos mejores amigos que realmente se conocen entre sí, mucho más allá del concepto de la raza.

Ok, idealmente, ¿qué querrías que la gente se llevara de la película?
Monihan: Ummm … Que todo el mundo es alguien. Que la vida de todos es interesante si se mira desde un ángulo

 

 

 

 

 

 

English:

SEA TO SHINING SEA: ROLLING THE HONEST JOURNEY OF FRIENDSHIP.

There are times when you stop to see something and it may seem strange because it is not usual. And then you realize that its charm and its fascination is in the authentic that is something unusual, in how it clashes with the artificiality of our culture and how it uncovers the shits of the corpses that hide the archetypal values ​​of our society. It is not just a claim or a criticism. It is proof that not only live as dictated by the usual canons. It is a car marking the road of the old and blind values ​​of the world on fire. A “here we are and this is how we are” of rebellious and rogue rebellion. Those vital desires to be ungovernable in a world of stupid and unhealthy restrictions. An anarchism with a young spirit that says “of course, because you say so”. All this is magically collected in the documentary Sea to Shining Sea in the best way, without discourse, only with content. The pure basis of a friendship between two cultures, common passions and North America in between. A brilliant piece of independence that has recently won the best film screened at the Moments 2018. A long journey in a few small lives that we all share at some point. 

This is your second feature film, and just like your first, it is not very easy to classify. On the surface, this film is a buddy movie and a road film across the USA. But it’s unclear whether it is Fiction or Documentary. It seems you have blurred the lines between what is real and not. How would you describe this film? Is it allegorical in some way? Or just personal, since Monihan, you also play yourself in the movie?
Monihan: When we set out to make this film, our plan was to capture what actually happens on the road when two oddball friends—myself and my Dutch-Surinamese counterpart Boerleider—embark on a coast to coast journey across the USA. It was mainly fueled by a blind faith that it would be entertaining to simply point the camera at Boerleider, who is one of the funniest people we know, as he experiences a country that’s been built up to mythic proportions in his head. And for me, his navigator, having grown up in America, and being naturally more skeptical of the great myth of America – I wanted to see if our conflicting perspectives and our chemistry as friends could create something entertaining.
Sheena: I’d also say that this freeform account from the road does serve as indirect commentary on the current, absurd state of the US. There are many stranger-than-fiction moments in the film. But at the end of the day, I think the soul of the film is definitely personal – it is a simple study of friendship – an unusual friendship between two aging friends, who are coping with lost dreams. And setting it against the vast backdrop of a magnificent country that is arguably past its prime… maybe therein lies the allegory?

So there really was no script?
Sheena: No. We had no script. Pretty much everything you see in the film essentially happened, but the one rule we had was to never acknowledge the camera, so the scenes feel like fiction. This was the farce we wanted to create.

How did you convince people that two guys in a car with no script would make a good premise for a movie?
Monihan: Right?! One guy takes another guy on a drive across the USA. Sounds horrible, actually. But you know when you have that really crazy friend [laughs] and you want to introduce them to everyone, because you just have so much fun with them, and you cry laughing, and crazy shit always seems to happen when they’re around for some reason? So you’re hoping that everyone else will have similar experiences if you bring them into the mix, too? Thankfully, luck was on our side, and the planets aligned when my mom (who lives in California), called me one day and said she no longer wanted her car and that I could have it if I drove it across the country to New York (where Sheena & I live). And Boerleider called us the same day telling us he had time off work and wanted to come visit the States. And I’d known for years that it’s been his biggest dream in the world, besides getting a girlfriend, to drive across America. The synchronicity of all this was too perfect. Like we were being prodded to film this trip.

So how did you raise the money?
Monihan: Well, at first we were just going to shoot it on our phones and make it super low-fi. Just for ourselves. Another no-budget movie. Not even a low-budget one. But then, someone who really loved our first film, Jonathan Marlow, who was one of the founders of Fandor [streaming service], got us a small grant via Fandor, so that we could at least afford to bring a small crew. But the hitch was that we also had to do a kickstarter in tandem, to match the funds from Fandor. So then we were doing a crowdfunding campaign the very next week. And Kickstarter is a nightmare when you are not a celebrity, or don’t have a consumer product that people can buy. You’re just begging for money from friends to make your art and it feels horrible. But in the end, our friends and families really came through, and we raised enough funds to hire a small crew and rent a follow-car. And next thing you know we had an amazing crew with a great DP, Lowell Meyer, (whose newest short just received an Oscar nomination), and our little experiment turned out a thousand times better than we’d imagined. It was still done for a very small amount of money, and a small 6-person crew (including Boerleider, Sheena & myself) but we’re really proud of what we could do with next to nothing.
Sheena: You know, we hope we can encourage other people that normally don’t get to make movies, that it is in fact possible to make a good film with very little money. But, the truth is, this is the last time we’re doing the super low budget thing. The next film we do, we’re going to find real financing, no matter what.

So you won’t make another low-budget film?​ ​Why?
Sheena: Well… because, if there’s no serious financing behind a film, then there’s no one to push the finished product, no one has any incentive to get it out there, in order to make their money back. Other than the filmmakers themselves, who, usually have no power in the distribution game anyway. So this is why, while there are so many great low-budget gems out there, it’s very hard for anyone to ever discover the damn things. As a filmmaker, you end up shooting yourself in the foot by making micro-budget films. It’s true you have to start somewhere and it helps start your career. And we did that for our first film. We made that one with practically no money too. And we learned how the system worked. So this time around, we really shouldn’t have done it this way again. But!—[laughs]
Monihan: But we just got hyped on this crazy idea, and got so enamored by this experiment, that we decided to do it again, at no cost. But she’s right, that’s it, we’re not doing it again.

So what was so crazy about this particular idea?
Monihan: The idea behind the film? Well… it’s– I have this belief. How do I put it? My idea was, and still is, driven by this perhaps naive, but unwavering faith in a certain kind of equality. That if famous people like Steve Coogan and Rob Brydon can make a film called The Trip, and not just once, do it three times(!), just based on their banter, then there’s no reason why we can’t also make a film, but with complete nobodies and still have an equally compelling film. The only real problem is that I had to be Boerleider’s sidekick and I’m not necessarily funny. So that was a liability. But I was his best buddy, so I hoped our chemistry would do the trick. I guess the real thing I wanted to do, when you boil it all down, was throw a molotov cocktail at this whole idea that we need celebrities for anything to be worth watching, even when it’s just mindless banter.

But it wasn’t mindless banter. It seems like you really touch upon some serious….
Monihan:​Ok, not mindless banter. Maybe our conversations do occasionally meander into the profound [laughs], but let me put it this way. There’s lots of movies without any celebrities that many people will go and watch, but that always requires some sort of plot and drama and narrative payoff. What I’m getting at is that, if it’s a film with no script, no plot, and it just being about the normal shit that happens between friends, that only ever happens if the people are famous. In our era where we place a currency on “follower” numbers and all that shit, could we make something that could show that regular no-name people can be just as interesting as the superstars? I personally can’t stand celebrity culture. So I was trying to take aim at it, in my own small little way. Probably tied to my skater mentality.

Can you elaborate on the skater mentality?
Monihan: Skateboarders just think that nobody is special. That “famous people” are looked up to for no reason. It’s a built-in skater prejudice. As a skater, you look at that shit like, ‘could they take the slams? And with the style and personality that the best of skateboarders can? Could they fail on a daily basis?’ All that working towards mastering something that is, on the one hand, dangerous and painful, and on the other hand, without any real reward (most of the time). That makes skaters feel like their journey is way more difficult than most everyone else’s. And then on top of that, you have to factor in that most skaters don’t think that what they’re doing is that important either. Because 1) it’s just fucking skateboarding, and 2) there’s always someone who’s better than you. So add all that together and you’re talking about a group of people who are thoroughly unimpressed with damn near everything. I know this sounds very pretentious. And don’t misread it like skaters feel like they’re better than other people. We’re usually pretty self-deprecating. But I’m just being honest. It is a stupid thing that skateboarders think. But it’s not without a good side. This snobbery gives a lot of kids who’d otherwise be written off as completely useless, it gives them confidence in trying to make something of themselves. A ‘Fuck that, I could do that!” worldview. And I love that aspect of it.

Would you say being a skater has a big influence on your work, then?
Monihan: For me? Definitely. As someone who didn’t go to film school, didn’t have the money or connections to money to make a film, didn’t even know the first thing about how to go about making a film, if it wasn’t for this skater mentality, I seriously doubt I would have had the courage to even think about becoming a filmmaker. Or at the very least, I wouldn’t have been able to start doing it on my own terms. I would have had to try to get a scholarship to a film school and gone the typical route. And that would probably result in very different types of movies too. But who knows, Sheena doesn’t skate and she has the same ‘Fuck it, let’s just go for it’ attitude. But that’s probably because she came to this country on her own and has that whole migrant work ethic thing [laughs]
Sheena: I definitely have the migrant work ethic thing – that Asian thing where you’re just not allowed to quit. But I also think living with Monihan all these years, the skate snobbery has maybe worn off on me a little, too. I think his skate background comes in even the way we shoot too. Not worrying about permits and a lot of just going out on a wing and trying shit.
Monihan: Yeah, that improvisational aspect to our films, that for sure comes from skating, but even smaller things about how we edit and how we shoot with very little “coverage”, those types of things too are probably subconsciously connected to skating in a certain way.

You say it was improvisational, but all the shots in ‘Sea To Shining Sea’ looks like like they’ve been composed. How come?
Monihan: You know, there’s a David Lynch-like curmudgeon in my throat trying to jump out and say, ‘Don’t reveal the magic! Keep all that shit a mystery!!’ But there’s also Bertolt Brecht in my head going, ‘expose the artifice and let the audience be engaged with the shit from a critical, involved standpoint!’ I agree with both of them. So let’s just say, we had some rules going into the making of this: No script, no looking at the camera, only film things that actually happen, if we miss something important because the camera wasn’t rolling or there was some other technical problem, we can reshoot the situation, but it has to be as it happened, no re-writing for additional drama.

Soinasense,it’sadocumentary.
Monihan: In a sense.
Sheena: Many have a hard time believing some of the stuff that happens in the film. [laughs]

That’s true. Without giving away too much, did that stuff really happen with the police?
Sheena: Yup! That’s exactly how it happened. And it’s a good thing we didn’t film the cop’s face, we weren’t about to ask for a release form. Our DP Lowell just pretended the camera was off, and our sound guy Mike kept the audio going. We actually got stopped by the police a few more times and it was really stressful. After the third time, Boerleider said he’d quit if it happened again. “Listen, I’m not gonna get shot by the fucking police for your fucking movie.” He had a point.

I can imagine Europeans being surprised by that.
Monihan: Yeah, and I can imagine Americans being like, “what, only three times?” [laughs].

Were there other things that happened that you didn’t get to include? How much stuff did you shoot, since there was no script? How did you decide what stuff to keep and what stuff to throw out? What were your storytelling guidelines driving your editing choices?
Monihan: There was a lot more stuff. There’s a great monologue where Boerleider explains the importance of sneakers and how it relates to this idea of American Exceptionalism. That little riff actually is profound. But we couldn’t include it, because all the stuff that went along with it, where he went shopping in NYC for sneakers for 8 hours one day, that was all too long, like watching flies fuck. Of course Boerleider completely disagrees about this and he’s demanding it be included in the bonus features.
Sheena: But yes, we did shoot a lot. We had about 60 hours of footage and 80 hours of audio. We made a lot of decisions about the narrative structure and flow in the edit. We really wrote the film while we were editing it.

It’s very well constructed.
Sheena: Thank you!

There’s political conversation in the film, but it seems like you were making sure it wasn’t too topical. For example, in the trailer you say it’s a pre-apocalyptic road movie, which I’m assuming is about Trump and the fading American Empire. But then you don’t really mention that stuff explicitly in the film. Was that decided in the editing, or was that a conscious choice while shooting the film?
Monihan: I’ve always loved that part of [A Tribe Called Quest’s album] Midnight Marauders where Q-tip says that Extra P [aka Large Professor] told him not to shout out the year in the song, which was real trendy during that era of Hip Hop, because it would only date the record and have a detrimental effect on the piece of art’s shelf life. I really think Large Pro was on to something there. Why age your stuff unnecessarily. Don’t time-stamp it if you don’t need to.
Sheena: Because, Trump is just the tumor. But the cancer is still gonna be there long after he’s gone.

You also call the film ‘a black and white buddy movie—in color’. I’m assuming that’s tongue in cheek?
Monihan: Yes. It’s pointing to the fact that the concept of Race is completely fake. A made-up mythology to divide and conquer, with no basis in biology, genetics, science. But the ​consequences​ of Race are of course extremely real. And in America, white supremacy and it’s best friend patriarchy are the reasons that the country is so demented. A place that has never dealt with its original sins, so it keeps doing insane shit, like voting in people like Trump and sending so many people to jail for crazy amounts of time, and bombing the shit out of defenseless countries like it’s nothing, and letting rapists sit on the Supreme Court. It’s all tied into the country’s inability to have a real conversation about its allegiance to these despicable social fictions.
Sheena: What does ​Ta-Nehisi Coates​ say? “Race is the child of racism, not the father.”
Monihan: Yeah, so of course we’re mocking the Race thing and the fact that stupid movies still use it as a marketing hook, stuff like ‘Green Book’ and ‘Driving Miss Daisy’, because society is still under the spell. So we make fun of it.
Sheena: But in our movie, while we may talk about how Race operates in society, we never talk about how one of them is ‘White’ and the other is “Black”, that’s never in play. Because these two guys are just thick as thieves, best friends who really get each other, way beyond the construct of race.

Ok, so ideally, what would you want people to take away from the film?
Monihan: Ummm… That everybody is somebody. That everybody’s life is interesting if looked at from an interesting angle.

 

 

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