Michael Sieben

25 June 2020 Texto: Juanjo M. Fuentes. Fotografía: Archivo Michael Sieben.

{english below} Michael nació en Austin, la cuna de los Big Boys y Butthole Surfers, un lugar muy especial. Estudió Bellas Artes en la Universidad de Texas y fundo junto a sus amigos los colectivos Camp Fig Gallery y Okay Mountain Gallery. Trabaja principalmente como ilustrador y diseñador, y si te suena su trabajo es porque seguramente lo habrás visto infinidad de veces en la biblia del skateboard, en la Thrasher Magazine. Así como sus ilustraciones para cientos de tablas de skateboard durante las ultimas décadas o sus colecciones en Adidas o Volcom. En cuanto a su manera de trabajar, suele realizar dibujos a tinta para colorearlos muy sutilmente a ordenador. Además es un artista que realiza grandes exposiciones en importantes galerías de arte por todo el mundo. En sus ilustraciones y cuadros encontramos recursos como metáforas, hipérboles, surrealismo o la creación de nuevos mundos y seres. Desde Staf estamos muy contentos de haber podido entrevistarlo, digamos que era uno de los grandes del skate art que faltaba por pasar por nuestras páginas. Y hemos cumplido otro sueño, porque nos ha diseñado la portada de este nuevo numero online de verano 2020, la cual nos encanta!

Hola Michael, podrías contarnos sobre tu adolescencia… ¿Qué fue primero, el skate o el arte?
Pasé mi adolescencia en Seguin, TX, un pequeño, conservador y tranquilo pueblo texano. Comencé a patinar en 1987, cuando tenía 12 años, y se convirtió en mi consuelo, una vía de escape. También comencé a leer Thrasher durante ese tiempo y me proporcionó una ventana a un mundo más grande y extraño del que había en mi comunidad, me dio esperanza. Había estado inmerso en el arte desde que era un niño, pero la cultura del skate realmente me influenció en términos de temática y sensibilidad. Entrar a una tienda de skate siendo un niño era como ir a un museo. Me quedaba mirando todos los gráficos de las paredes, cada pegatina, diseño de camiseta y dibujo de la ruedas; en realidad, todavía lo hago.

 

 

¿Cuáles son tus primeros recuerdos del skate?
Construir rampas de acceso a la calle con mi hermanastro, patinar cuesta abajo por las zanjas bajo el ardiente sol de Texas, ver Animal Chin y Wheels of Fire una y otra vez, dibujar sobre la lija de mi tabla con rotuladores e intentar encontrar música que había escuchado en videos de skate.

¿En qué marcas de skate podemos ver tus ilustraciones?, ¿cuál es la marca con la que más te gusta trabajar?
Roger Skate Co., principalmente, pero he realizado diseños para Toy Machine, Foundation, 5Boro, Thrasher, Bones, Vans, Adidas, Volcom y algunas otras marcas. Lo que más disfruto son los trabajos para Roger porque soy copropietario de la compañía y no hay nadie que me diga lo que hacer, tengo total libertad.

¿La mayor parte de tu trabajo ha sido para Volcom, no?
Sí, he tenido una larga relación con Volcom. Un muy buen amigo mío, Mike Aho, es el director creativo de la marca y siempre estamos trabajando juntos en algún proyecto. Gracias Mike, gracias Volcom.

 

 

¿Eres artista o ilustrador?, ¿hay diferencia?, ¿importa?
Soy ambos. La única diferencia es que mi arte es por mera diversión y carece de restricciones. Es más una “corriente de consciencia” que mi trabajo comercial, pero todo convive en harmonía, todo viene del mismo cerebro.

Además del skate, ¿dónde podemos ver tu trabajo, refiriéndome al surf, bmx, anuncios…?
Hace años trabajé como director de arte en Terrible One, una compañía de BMX con sede en Austin. Todavía hay algo de T-1 flotando en mis diseños. Nunca me he metido en el mundo del surf, de hecho, nunca he surfeado. Trabajé en algunas cosas de animación para The Last Show Left on Earth de Second City. Mike Aho animó mis diseños para esa serie. Aún así, mi trabajo se centra principalmente en el mundo del skate.

 

 

¿Qué puedes contarnos sobre sus colaboraciones para la revista Thrasher? ¿Cómo empezó todo y qué haces allí hoy? Comencé a colaborar con Thrasher a principios de la década del 2000, Mike Burnett me abrió la puerta y le estaré eternamente agradecido. Durante años, escribí e ilustré un artículo de una página por cada número, pero comencé a quedarme sin buenas ideas… En octubre de 2013, fui contratado como Editor Ejecutivo de Thrasher y, a día de hoy, sigue siendo mi función. Organizo todo el texto de todas las publicaciones. Es mucho trabajo, pero me encanta poder colaborar con la revista que me ayudó a ser la persona que soy hoy. ¡Mucho amor para la familia Thrasher!

¿Cómo ves la industria del skate hoy en día con Instagram, las grandes marcas, las olimpiadas…?
Sinceramente, solo presto atención a los aspectos del skateboard que siempre me han atraído: el lado genial, extraño y artístico de las cosas. Al final, el skate nunca cambiará. Es el acto de rodar y utilizar nuestro entorno lo que nunca pasa de moda. No veo concursos y ni sintonizaré los Juegos Olímpicos cuando se celebren.

 

 

Cuéntanos sobre la escena punk y skate de Texas, ¿creciste allí escuchando la música de Butthole Surfers, Big Boys…?
Llegué tarde a la fiesta. Cuando era niño, ni siquiera sabía que la escena punk de Texas estaba sucediendo. Sin embargo, ahora soy buen amigo de Tim Kerr, así que recuperé el tiempo perdido.

¿Cómo ves ahora el panorama con el boom SXSW…?
Austin ha cambiado drásticamente en los últimos años. Pero como con el skateboarding, trato de concentrarme únicamente en lo que de verdad me gusta de mi ciudad. Aquí una lista de lo que me gusta de Austin: la tienda de skate No Comply, el skatepark de House Park, los tacos para desayunar, las zanjas (muy patinables), Barton Springs, mis amigos, Texas Coffee Traders, mi casa de Southside y mi vecindario.

 

 

Si pudieras viajar al pasado, ¿a qué tres momentos volverías y por qué?
Me gustaría estar en el Streetstyle de 1986, en Tempe, para ver a Neil Blender pintar las calles con spray durante su ronda, creo que es uno de los momentos más divertidos y conmovedores de la historia. También volvería a los inicios de Rodney Mullen, a mediados de los 80, para verlo inventar el skateboard moderno. Por último, me gustaría visitar Austin el 4 de julio de 2001 y decirme a mi yo del pasado que no bombardease una colina medio borracho, con zapatillas de velcro y montado en una tabla prestada… No fue bien.

Si pudieras borrar de la historia del skate en cualquier acontecimiento, generación… Lo que sea, ¿cuál sería y por qué?
Borraría todas las muertes relacionadas con el alcohol y los vehículos motorizados que podrían haberse evitado; pero del skate en sí mismo no borraría nada, todo es un gran rompecabezas y son necesarias todas las piezas para que éste encaje.

 

 

¿Quién crees que ha tenido más impacto en la cultura del skate a nivel general?
Diría que estos tres: Jim Phillips, VCJ y Pushead. Pero lo que hicieron Marc McKee y Sean Cliver bajo la dirección de Rocco es también crucial, marcaron hacia dónde irían las cosas a partir de ahí.

¿Qué tal están  siendo tus días de cuarentena?, ¿cómo es en tu ciudad y cómo crees que puede afectar Estados Unidos?
Sinceramente, hay días mejores que otros. Tengo dos hijos, de nueve y seis años, y realmente todo esto está empezando a desgastarlos, necesitan a sus amigos. Creo que las secuelas de esta pandemia duraran años. Pero he hecho muchas cosas ahora que no hay distracciones externas, así que podría decirse que hay algo bueno en todo esto. He estado patinando zanjas yo solo, lo que me transporta a mi etapa de niño.

¿Qué planes tienes para el futuro? Suponiendo que volvamos a la normalidad en no demasiado.
Patinar con amigos y comer comida mexicana con la familia.

 

 

 

 

 

English:

MICHAEL SIEBEN

Hey michael, please, tell us abour your teenager days. What was first, skateboard or art, or …?
I spent my teenage years in Seguin, TX, a small, sleepy conservative Texas town. I started skateboarding in 1987 when I was 12 and it became my solace, my escape from my surroundings. I also started reading Thrasher during that time and it gave me a window to a larger, stranger world outside of my community. It gave me hope. I had been into art since I was a kid, but skate culture definitely shaped me in terms of my subject matter and sensibilities. Stepping into a skate shop as a kid felt like walking into an art museum. I’d stare at all the graphics on the walls and pour over every sticker, t-shirt design and wheel graphic. Actually, I still do.

What’s your earliest memories of skateboarding?
Building crappy driveway ramps with my stepbrother, skating ditches in the hot Texas sun, watching Animal Chin and Wheels of Fire over and over again, drawing on my griptape with paint pens and trying to find music that I’d heard in skate videos.

In which skate brands we can see your illustrations.? What is the brand you like to work with the most?
Roger Skate Co., first and foremost, but I’ve done graphics for Toy Machine, Foundation, 5Boro, Thrasher, Bones, Vans, adidas Volcom and a few other brands. I like doing stuff for Roger the most because I’m a co-owner of the company and there’s nobody telling me what or what not to do. It’s freedom.

Mostly of the work has been for Volcom?
Yes, I’ve had a long-standing relationship with Volcom. A really good friend of mine, Mike Aho, is the global creative director of Volcom and we’re always working on stuff together. Thanks, Mike. Thanks, Volcom.

Are you an artist or an illustrator? Is there a difference? Does it matter?
I’m both. The only difference is my fine art is purely for fun and there’s no art direction involved. It’s more stream of conscious than my commercial work. But it all lives in the same family. It’s all coming from the same brain.

In addition to skate, where can we see your work, such as surfing, bmx, commercials …?
Years ago I worked as the art director at Terrible One, an Austin-based BMX company. There’s still some T-1 stuff floating around with my designs on them. I’ve never dipped my toe in the surfing world, but then again, I’ve never surfed. I recently worked on some animation stuff for Second City’s The Last Show Left on Earth. Mike Aho animated my art for that series. But my work mainly lives in the skate world.

 

 

What can you tell us about your collaborations for thrasher magazine. How did it all start and what are you doing there today? Do you make illustrations and also a column? What is it all about?
I started contributing to Thrasher in the early 2000s. Mike Burnett opened that door for me and I’m forever thankful. For years I wrote and illustrated a one-page article for each issue, but that kind of ran its course and I started running out of good ideas for it. In October of 2013 I was hired as the Managing Editor of Thrasher and that’s my current role. I manage all of the text content for each issue. It’s a lot of work but I love being able to contribute to a publication which shaped me to be the person I am today. Much love, Thrasher family!

How you see skateboard industry nowadays with all instagram, big brands, olympics…
I honestly only pay attention to the aspects of skateboarding that I’ve always been drawn to—the cool, weird, artsy side of things. At the end of the day, skateboarding will never change. It will purely be the act of rolling and repurposing our environment, which will never get old. I don’t watch contests and I won’t be tuning into the Olympics, whenever they happen.

Tell us about the Texas punk and skate scene. Have you grown up listening to the music there like butthole surfers, big boys …?
I was late to the party there. As a kid I didn’t even know the Texas punk scene was happening. I’m good friends with Tim Kerr now, though, so I made up for lost time. (Smile.)

How do you see it today with all the SXSW boom, etc …?
Austin has changed drastically in the past few years. But like skating, I just try to focus on what I like about this city—not what I don’t like. Here’s a list of what I like in Austin: No Comply skate shop, House Park skatepark, breakfast tacos, all the ditches, Barton Springs, all my friends, Texas Coffee Traders, my Southside house and my neighborhood.

If you could travel to the past, which 3 times would you like to go and why?
I’d like to be at the 1986 Streetstyle in Tempe in to watch Neil Blender spray paint the street course during his run because I think it’s one of the funniest most poignant contest moments ever. I’d like to travel to Rodney Mullen’s driveway in the mid-80s to watch him invent modern skateboarding, and I’d like to visit Austin on the 4th of July 2001 and tell myself not to bomb a hill, half-drunk, wearing velcro boat shoes, riding a borrowed board. It didn’t go well.

If you could erase from the history of skateboarding any time / generation / moment, etc … which would it be and why?
I’d erase all of the avoidable deaths having to do with alcohol and motorized vehicles. I wouldn’t erase any of the skating. It’s all a big puzzle and we need all of the pieces.  

Who do you think has had more impact on the art / image of skateboarding? I don’t mean in your person, if not in general.
To me it comes down to these three: Jim Phillips, VCJ and Pushead. But what Marc McKee and Sean Cliver did under Rocco’s direction is just as important in terms of where things went from there.

How are your days  in quarantine? How is it in your city? How do you think it can affect the United States?
Honestly, some days are better than others. I have two kids: nine and six years old, and it’s really starting to wear on them. They need their friends. I think the repercussions of this pandemic are going to last years—not months. But I’ve been getting a lot of stuff done with no outside distractions, so there’s something good in that. I’ve been skating ditches by myself, which reminds me of being a kid.

What plans do you have for the future assuming that we return to normality in a normal period of time?
Skate with friends and go eat some Mexican food with the family.

SHARE THIS

¿Te ha gustado este artículo?

Dale a me gusta al Facebook de Staf y síguenos en Twitter, Instagram y Playmoss.

Enjoyed this article?

Like Staf on Facebook and follow us on Twitter, Instagram, and Playmoss.