John Yates

7 April 2021 Texto: Rando. Fotografía: Archivo John Yates. Retrato de John Yates por Matthew Kadi – www.matthewkadi.com.


Una historia de amor (al Punk)

{english below} Enamorado de la energía del punk y de su mensaje, desde muy joven John Yates empezó a interesarse por su impacto visual y a ver las posibilidades creativas que tenía la conjunción entre la música y la política. El es diseñador de discos de Alternative Tentacles Records y de posters militantes, además de fundar un sello discográfico que fue bastante mítico en los 90 (Allied Recordings). John Yates desarrolla un estilo que bebe del punk de la primera época, en la que la estética estaba al servicio de un mensaje revolucionario. Y por si fuera poco, hemos tenido el honor de que nos diseñe la portada de la primavera de 2021. Gracias John!

 

 

En tus años de formación en el Reino Unido, ¿estudiaste diseño o algún tipo de carrera artística?
Siempre me interesó el arte cuando estaba en el instituto, y mi profesor de arte me instó a asistir a la escuela de arte, cosa que hice. Estudié durante cuatro años en dos escuelas técnicas diferentes en Inglaterra, estudiando una amplia gama de disciplinas artísticas y de diseño, como fotografía, grabado e historia del arte. Nunca asistí a una escuela de arte clásica. No era tan bueno. No soy un artista. Después de la universidad, mi primer trabajo de diseño gráfico fue en una pequeña agencia de mi última escuela técnica. Era increíblemente aburrido, pero el hecho de tener mi propia llave me daba acceso al lugar y al equipo fuera de horario. Así fue como empecé a trabajar dentro de la escena musical punk (trabajé en la portada de mi primer disco como freelance mientras estaba allí), y comencé mi primer fanzine.

¿Es esa mezcla de arte, diseño y mensaje político lo que te atrajo del punk?
Sí, pero mi interés inicial por el punk derivó de la música y de su energía. Sólo tenía 13 o 14 años cuando me introduje en la escena punk, así que mi interés por el diseño gráfico ni siquiera se percibía en ese momento. Llegó un poco más tarde a nivel consciente, pero supongo que me atrajo hasta cierto punto por el aspecto visual; simplemente no se había convertido en el objetivo principal para mí.
Una vez que empecé a aprender sobre bandas fuera de lo que se podía ver en la prensa de la época (The Clash, Sex Pistols, etc.), creo que fue cuando empecé a conectar realmente los puntos en términos de música y lenguaje visual, y me incliné fuertemente hacia el lenguaje visual como declaración política. Sabía que la música podía ser política, y al encontrar grupos como Crass y Discharge, me di cuenta de que lo visual también podía ser igual de político, si no más. Fue entonces cuando todo encajó para mí.

 

 

¿Cuáles son tus influencias desde el punto de vista musical, diseñadores que te gustan, grupos, portadas…?
Bueno, los sospechosos habituales; Jamie Reid, Gee Vaucher, Barney Bubbles, Winston Smith, John Heartfield, Reid Miles (más tarde, pero en menor medida) en cuanto a diseñadores/artistas. Mis gustos musicales eran algo dispares, pero mis principales influencias eran Crass, Discharge, Dead Kennedys y The Clash (sin ningún orden en particular). Creo que otra influencia no musical fue el trabajo de los Monty Python, que era básicamente anarquía en el horario de máxima audiencia de la época. Me enseñaron que no había nadie que no mereciera el ridículo, que no había objetivos fuera de los límites. Había crecido con ellos antes de descubrir el punk rock, pero cuando descubrí el punk rock, de repente los Monty Python tenían mucho más sentido.Para explicar la influencia de Reid Miles/Blue Note, supongo que mi interés por el jazz vino de mis abuelos, que escuchaban mucho jazz, y yo revisaba mucho su colección de discos (mi madre soltera no tenía más que un puñado de discos). Les gustaban sobre todo las grandes bandas, pero tenían algunos discos de Blue Note en su colección. Seguramente fue por la fotografía, ya que siempre fui un niño visual, pero me fascinaban esas portadas.
Si me preguntas por algunas de mis portadas favoritas, es difícil. Cambia todo el tiempo. Tengo algunas que puedo mencionar, pero no sería nada concreto más allá de mi tiempo de escribir. Sin ningún orden en particular: Hüsker Dü Zen Arcade, Dead Kennedys Plastic Surgery Disasters, Black Flag My War, Crass The Feeding Of The Five Thousand, Buzzcocks A Different Kind of Tension, Sex Pistols Never Mind The Bollocks Here’s The Sex Pistols, Gang of Four Entertainment!,The Clash Give Em Enough Rope, Discharge Hear Nothing See Nothing Say Nothing, y eso es todo lo que se me ocurre por el momento.

 

 

¿Cómo empezaste a trabajar en Alternative Tentacles y qué trabajo hacías?
Empecé a trabajar con Alternative Tentacles cuando todavía vivía en el Reino Unido. Solía pedir discos por correo a la oficina londinense del sello en aquella época (crecí en una región bastante remota del Reino Unido, así que compraba muchos de mis discos por correo). Cuando empecé a hacer un pequeño fanzine, empecé a enviarlo, junto con otras obras de arte, porque sí. Sin saberlo, la oficina de Londres enviaba mi material a Biafra en Estados Unidos. Empecé a hacer algunas cositas para la oficina de Londres por correo -algunos anuncios, pegatinas, eventualmente algunas portadas- hasta que Biafra se puso en contacto conmigo para preguntarme si quería ayudarle a confeccionar el libreto del álbum recopilatorio de Dead Kennedys, Give Me Convenience Or Give Me Death.
Biafra me envió por correo un montón de recortes de periódico, letras y otras ilustraciones, y yo creé diseños para cada página del folleto. Se los envié por correo a Estados Unidos, donde los editó y los modificó, y luego vi los diseños finales cuando salió el disco. Fue una auténtica locura haber trabajado en un disco de los Dead Kennedys (aunque después de su disolución), siendo sólo un fan. Después de eso, me fui a la oficina de la discográfica en San Francisco durante un par de meses, volví al Reino Unido y me ofrecieron un trabajo a tiempo completo unos meses después si podía volver y si estaba interesado. Me fui casi tan pronto como pude y he estado en USA desde entonces.

 

 

El cambio a vivir en San Francisco fue muy emocionante, supongo. ¿Cómo fue tu contacto con la escena? ¿Cómo era SF en el 89 cuando llegaste?
Mudarme a San Francisco desde el norte de Inglaterra en aquella época fue simplemente la noche y el día. Nunca había vivido en una gran ciudad (no es que San Francisco sea especialmente grande comparada con otras ciudades americanas), y sólo la cantidad de cosas chulas que pasaban, todo el tiempo, fue suficiente para que me enamorara del lugar. Eso, y el clima, y la cultura. Me mudé rápidamente a la casa desde la que operaba Maximum Rock’n’Roll, y allí viví y trabajé en el fanzine durante un par de años. Mi trabajo diurno era trabajar en Alternative Tentacles, y mis noches y fines de semana los pasaba trabajando en el fanzine. Fue una época increíble. Me encantaba, me encantaba la escena y me encantaba la oportunidad que me daba de expresarme.
El San Francisco de entonces era muy diferente al de ahora. Hoy en día apenas voy a la ciudad (y lo mismo ocurría antes de COVID). Sigo viviendo en la zona de la bahía, pero desde hace muchos años vivo en el este de la bahía. Lo prefiero. La creatividad y la vitalidad de lo que solía existir en San Francisco es una sombra de lo que solía ser, ciertamente en términos de la escena punk y de un estilo de vida alternativo; no pretendo sonar como un viejo hastiado, pero en cierto modo es lo que siento. No es realmente el San Francisco del que me enamoré en ningún sentido real estos días. Tristemente.

 

 

En Allied Records tienes más de cien referencias, desde Spitboy hasta J Church. ¿En esa época trabajabas en Alternative Tentacles? ¿Siempre hacías los diseños? ¿Qué tipo de bandas te interesaban?
Dirigía Allied Recordings al mismo tiempo que trabajaba en Alternative Tentacles. Por aquel entonces, me encargaba de la mayor parte del material gráfico del sello, así como de la fabricación de los discos, casetes y CD, así que sabía cómo hacer todo eso, pero nunca había sacado un disco por mi cuenta y quería intentarlo. Sólo pretendía hacer un disco (era amigo de Neurosis por aquel entonces y me ofrecí a sacar un single en directo), pero acabaron siendo 100 a lo largo de casi una década. Fue divertido mientras duró, pero yo era una pésima persona de negocios, siempre lo he sido, y por eso, aunque disfrutaba encontrando nuevas bandas con las que trabajar, y (sobre todo) diseñando todos los lanzamientos, no era capaz de ofrecer mucho apoyo a las bandas, aparte de publicar su disco. Nunca había suficiente dinero, y siempre utilizaba el mío propio para todos los huecos. No ganaba mucho en mi trabajo, así que se hizo insostenible y acabé cerrando el sello.
Tendía a trabajar con bandas bastante oscuras, con algunas excepciones. Me gustaba poder sacar el primer single o álbum de un grupo, pero cuando haces eso no sueles vender muchos discos, ya que el grupo sólo puede hacer pequeñas giras locales o no puede hacer ninguna gira, así que la mayoría de los discos no llegaban a ser rentables. Los pocos grupos que se vendieron mejor y para los que acabé sacando discos me ayudaron a pagar los que perdí. Nunca pretendí que fuera mi trabajo diario. Era un hobby, y esa no es una forma de hacer que funcione en serio, o al menos esa fue mi experiencia. Lo intenté. Lo hice lo mejor que pude, pero al final no tuvo éxito.

 

 

¿Por qué Jawbreaker era tu banda favorita del sello discográfico?
Era muy amigo de la banda, sobre todo de Adam, ya que trabajamos juntos en el diseño de la mayoría de los lanzamientos de Jawbreaker a lo largo de los años. Siempre fueron una gran banda, así que cuando hablé con Adam en su momento sobre el cierre del sello, me preguntó si me gustaría publicar una grabación en directo antes de hacerlo. Fue una decisión fácil, y así fue como decidí cerrar el sello. Sólo puse a disposición 100 copias a través de un sorteo. Si hubiera tenido sentido común, habría convencido a Adam para que me dejara hacer un lanzamiento regular, ¡y probablemente habría obtenido finalmente beneficios con el sello!

Llevas años trabajando con el colectivo Ak Press, con el que editaste un libro con tus fanzines. ¿Cómo ha sido trabajar con ellos?
Conozco y trabajo con AK Press desde que conocí al fundador original, Ramsey Kanaan, hacia 1990. Empecé a trabajar para ellos en libros, y alguna que otra portada de disco, como un favor, pero acabó siendo una relación de trabajo que sigue vigente, aunque Ramsey ya no está asociado a AK Press, pues se fue para fundar su actual colectivo editorial, PM Press. AK Press me preguntó si quería hacer una antología de mi trabajo para mi primer libro, y dije que sí. Siempre he disfrutado trabajando con AK y PM a lo largo de los años, aunque no comparta necesariamente sus convicciones políticas anarcosindacalistas (me considero socialista).

 

 

Has comentado en alguna ocasión que una de tus mayores influencias ha sido el trabajo artístico de Gee Vaucher de los Crass. ¿Qué otros autores te han influido?
Anteriormente mencioné artistas y diseñadores que me inspiraron e influyeron. Gee fue la mayor influencia, pero mi trabajo no se parece en nada al suyo y nunca podrá serlo, porque no sé dibujar una mierda. Me encantaba toda la estética, la inteligencia y la originalidad de Crass/Crass Records. Establecieron una identidad visual colectiva -a falta de una descripción mejor, un aspecto corporativo- que nunca ha tenido rival. Era un identificador inmediato. Entrabas en una tienda de discos, veías un disco de un grupo del que nunca habías oído hablar, pero lo comprabas porque era un lanzamiento de Crass Records (o de un subsello). Para mí era una belleza. Y la estética en blanco y negro realmente destacaba en la paleta de colores (en aquel momento) muy vibrante de la escena punk de la primera ola de finales de los 70.
La siguiente gran influencia sería el trabajo que Winston Smith hizo, a veces junto con Biafra, para Dead Kennedys. Cuando conseguí el álbum de debut de la banda, Fresh Fruit For Rotting Vegetables, y vi el póster, y la estética combinada de los visuales reciclados de los medios de comunicación principales de Winston y Biafra, vi algo que podía hacer. No sabía dibujar, pero podía reciclar. Y eso es esencialmente lo que sigo haciendo con gran parte de mi trabajo. No pretendo ser original, salvo lo que ocurre por accidente. Reúno cosas y espero que algo funcione. Y otra influencia a mencionar fuera de la escena punk tendría que ser Barbara Kruger. Si tengo un estilo reconocible, es sólo porque he canalizado su trabajo de diseño. Prefiero un recorrido más corto en cuanto a la entrega del mensaje que Kruger -ella es mucho más cerebral y existencial que yo-, pero dejando eso de lado, no trataré de negar que claramente estuve muy influenciado por su trabajo.

 

 

Siendo socialista… ¿Cuál es su opinión sobre la política de principios del siglo XX, como las repúblicas en España, la guerra civil, etc.?
Me fascina la guerra civil española. Mi abuelo era un socialista declarado, y me contaba historias -lecciones de historia- de ciertos acontecimientos cuando era pequeño. Tuvo una gran influencia en mi política, y en cómo intento moverme por la vida. Cuando me hice mayor, busqué y leí mucho sobre la introducción, la experimentación, el fracaso y los éxitos de diversas formas de socialismo. Uno de los aspectos generales que me interesaban del socialismo era su oposición diametral al fascismo, y que la creencia fundamental era el sentido de la equidad humana. Se puede discutir la semántica del éxito o el fracaso, pero el bien común es lo que me hablaba.
Cuando me trasladé a Estados Unidos, descubrí, para mi auténtica sorpresa, que la mayoría de los estadounidenses equiparaban el socialismo con el comunismo (esto ocurría todavía en la época de la Guerra Fría). Ha sido muy interesante ser testigo del lento crecimiento del concepto de socialismo en este país, especialmente en los últimos ciclos electorales. Todavía se demoniza, pero creo que se entiende mejor lo que es y, sobre todo, lo que no es.

 

 

También recreaste portadas clásicas del punk pero desde la perspectiva de los diseños de Blue Note, ¿es sólo un ejercicio de estilo? ¿Qué ha dado a tu trabajo esa nueva perspectiva?
Empecé a hacer portadas por libre para grupos que no estaban en Alternative Tentacles bastante pronto. En aquella época, no había muchos diseñadores gráficos que hicieran ese tipo de trabajo (de forma regular). Conecté con Jade Tree porque conocí a los chicos que dirigían el sello, Darren y Tim, cuando eran distribuidos por Mordam Records, que era el distribuidor de Alternative Tentacles (y otros, como Lookout! Records). Me preguntaron si estaba interesado en hacer algún trabajo para ellos, y así fue como empezó. No hice demasiados trabajos para ellos -unos cuantos álbumes y algunos singles-, pero mi primer homenaje a Blue Note (al trabajo de Reid Miles y Francis Wolff) fue para el álbum Jersey’s Best Dancers de Lifetime.
A lo largo de los años he hecho algunos más, pero cuando llegó la pandemia, y estuve tres meses de baja en mi trabajo, además de romper con una novia al mismo tiempo, decidí que necesitaba algo en lo que centrarme para tener salud mental y emocional. Con eso en mente, y habiendo empezado recientemente a colgar trabajos en Instagram, decidí que reimaginaría discos clásicos de punk rock, pero tratándolos al estilo Blue Note. Empecé haciendo una docena o algo así, pero luego me metí de lleno en ello, y acabé creando alrededor de 250. Fue un proyecto divertido, que me mantuvo en contacto con la gente. Fue un proyecto muy divertido, me mantuvo cuerdo y me llevó a realizar algunos proyectos de packaging musical, algo que no había hecho tanto en muchos años (las portadas de libros se han convertido en mi mayor objetivo como autónomo). Así que ha sido un resultado muy bienvenido.

 

 

¿Cómo ves la escena del punk rock en la actualidad?
Sinceramente, tengo muy poca idea de lo que es la escena punk rock actual. Sigo algunos sitios de la escena, solía ir a algunos conciertos aquí y allá (antes de la pandemia), y recibía recomendaciones de discos de amigos, pero en términos de que yo esté involucrado o inmerso en ella va, he estado fuera durante bastante tiempo. Todavía escucho música, todavía me gusta mantener una conexión limitada, pero no es mi día a día como solía ser. Y estoy bien con eso. Quiero decir, ahora tengo 55 años. Además, el punk siempre ha sido más un enfoque de la vida. Para mí, que me importe un carajo es punk rock. Hacer preguntas es punk rock para mí. Ser un ser humano decente es punk rock para mí.

 

 

Estamos viendo desde hace unos años que las marcas de ropa colaboran con otros artistas de la cultura de la calle, del hiphop, del skate, pero también desde hace unos años vemos que colaboran con artistas de la escena punk hardcore, lo cual es bastante genial. ¿Cómo te asociaste con Stüssy?
Trabajé con Stüssy hace años cuando se pusieron en contacto conmigo, ya que conocían mi trabajo de la escena punk rock. Creo que el director creativo que me localizó era un fan de mi trabajo, y pensó que podría ser interesante ver qué podía hacer con mi enfoque para su línea de ropa. Hice algunos diseños de camisetas para Estados Unidos, y creo que iba a haber una chaqueta vaquera con algunos parches que diseñé para su mercado japonés, pero nunca lo vi, así que supongo que no se hizo (eso pasa mucho con las grandes empresas: se acercan a un diseñador y lo contratan, y luego no les gusta, o deciden no hacerlo, y se archiva). Fue divertido trabajar con ellos, pero sólo ocurrió una vez.

¿Tienes más proyectos con marcas de ropa como Stussy u otras?
Además de Stüssy, he tenido trabajos por encargo con Burton Snowboards, Ksubi Jeans y Mighty Healthy NYC, con diferentes grados de “éxito”. Fue genial trabajar con Burton. Tengo una tabla de snowboard en mi armario que nunca he utilizado.

stealworks.com

 

 

 

English:

John Yates. 

A love story (to Punk)

In love with the energy of punk and its message, from a very young age John Yates began to be interested in its visual impact and to see the creative possibilities of the conjunction between music and politics. He is a record designer for Alternative Tentacles Records and militant posters, as well as founding a record label (Allied Recordings). John Yates develops a style that drinks from the punk of the first period, in which the aesthetics was at the service of a revolutionary message.

In your formative years in the UK, did you study design or any kind of artistic career?
I was always interested in art when in high school, and my art teacher urged me to attend art school, which I did. I studied for four years at two different technical colleges in England, studying a broad range of art and design disciplines, including photography, printmaking, and art history. I never attended a classic art school. I wasn’t that good. I am not an artist. After college, my first graphic design job was at a small agency run by my last technical college. It was incredibly dull, but having my own key gave me access to the place and equipment after hours. This was how I started my work within the punk music scene (I worked on my first freelance album cover while there), and started my first zine.

Is it that mix of art, design and political message that attracted you to punk?
Yes, but my initial interest in punk derived from the music, and the energy of it. I was only 13 or 14 when I got into the punk scene, so my interest in graphic design wasn’t even realized at that point. That came a little later on a conscious level, but I suppose I must have been attracted to it to some degree for the visual aspect—it just hadn’t become the main focus for me that it would.
Once I started learning about bands outside of what you might see in the mainstream press at the time (The Clash, Sex Pistols etc.), I think that’s the I started to really connect the dots in terms of the music and the visual language, and I skewed heavily toward the visual language as political statement. I knew music could be political, and through finding bands like Crass and Discharge, I realized that the visual could also be just as political, if not more so. That’s when it all came together for me.

What are your influences from the music taste, designers you love, bands, covers…?
Well, the usual suspects; Jamie Reid, Gee Vaucher, Barney Bubbles, Winston Smith, John Heartfield, Reid Miles (to a later, but lesser degree) as far as designers/artists go. My musical tastes were somewhat all over the map, but my main influences were Crass, Discharge, Dead Kennedys, and The Clash (in no particular order). I think another non-musical influence was the work of Monty Python, which was basically anarchy in primetime at the time. They taught me that there was no one who didn’t deserve ridicule, that there were no targets off limits. I’d grown up with them before I discovered punk rock, but when I did discover punk rock, all of a sudden Monty Python made a lot more sense.
By way of an explanation for the Reid Miles/Blue Note influence, I guess my jazz interest came from my grandparents, who listened to jazz a lot, and I would pour over their record collection a lot (my single mom didn’t have but a handful of records herself). They were mostly into big band stuff, but did have a few Blue Note records in their collection. It was likely the photography, as I was always a visual kid, but I was fascinated by those covers.
If you’re asking me for some of my favorite covers, that’s tough. It changes all the time. I have a few I can mention, but it wouldn’t be anything concrete beyond my time of writing. In no particular order; Hüsker Dü Zen Arcade, Dead Kennedys Plastic Surgery Disasters, Black Flag My War, Crass The Feeding Of The Five Thousand, Buzzcocks A Different Kind of Tension, Sex Pistols Never Mind The Bollocks Here’s The Sex Pistols, Gang of Four Entertainment!, The Clash Give Em Enough Rope, Discharge Hear Nothing See Nothing Say Nothing, and that’s all I can come up with at the moment.

How did you start working at Alternative Tentacles and what work were you doing?
I started working with Alternative Tentacles when I still lived in the UK. I used to mail-order records from the label’s London office at the time (I grew up in a pretty remote region of the UK, so I purchased a lot of my records through the mail). Once I started doing a little zine, I started to send that, along with some of my other artwork, for the hell of it. Unbeknownst to me, the London office was forwarding my stuff to Biafra in the States. I started to do a few little things for the London office through the mail—some ads, stickers, eventually some covers—until Biafra contacted me to ask if I’d like to help him put together the booklet for Dead Kennedys’ swansong compilation album, Give Me Convenience Or Give Me Death.
Biafra sent me a bunch of newspaper clippings, lyrics, other artwork in the mail, and I created layouts for each page of the booklet. I then mailed them back to him in the States, where he made his edits and generally tinkered with them, and then I saw the final layouts when I the record came out. It was really insane that I had got to work on a Dead Kennedys record (albeit after they broke up), having just been a fan. After that, I went out to the label’s San Francisco office for a couple months, returned to the UK, and then got offered a full-time job a few months later, if I could get myself back out there and was interested. I left almost as soon as I could, and have been here, in the States, ever since.

The change to live in San Francisco was very exciting, I guess. How was your contact with the scene? How was SF in 89 when you arrive?
Moving to San Francisco from northern England at that time was simply night and day. I’d never lived in a big city (not that San Francisco is particularly big compared to other American cities), and just the amount of cool things going on, all the time, was enough to make me fall in love with the place. That, and the weather, and the culture. I moved in pretty quickly to the house that Maximum Rock’n’Roll operated out of, and lived and worked on the zine there for a couple years. My day job was working at Alternative Tentacles, and my evenings and weekends were spent working on the zine. It was an amazing time. I loved it, I loved the scene, and I loved the opportunity it gave me to express myself.
San Francisco back then was vastly different than it is today. I rarely go into the city these days (and it was the same pre-COVID). I still live in the Bay Area, but have lived in the East Bay for many years now. I much prefer it. The creativity and vibrancy of what used to exist in San Francisco is a shadow of what it used to be, certainly in terms of the punk scene and an alternative lifestyle—I don’t intend to sound like a jaded old dude, but in some ways that’s how I feel. It really isn’t the San Francisco that I fell in love with in any real sense these days. Sadly.

In Allied Records, you got more than a hundred references, from Spitboy to J Church. At that time were you working in Alternative Tentacles? Did you always make the designs? What kind of bands were you interested in?
I ran Allied Recordings at the same time I was working at Alternative Tentacles. I was doing the majority of the artwork for the label at the time, as well as having the records, cassettes, and CD’s manufactured, so I knew how to do all that stuff—I’d just never put out a record myself, and I wanted to try it. I only intended to do one record (I was friends with Neurosis at the time, and offered to put out a live single), but one ended up being 100 over just shy of a decade. It was fun while it lasted, but I was a lousy businessperson, always have been, and so while I enjoyed finding new bands to work with, and (mostly) designing all the releases, I wasn’t able to offer much in support of the bands, other than releasing their record. There was never enough money, and I was always using my own to all the gaps. I didn’t make a lot at my day job, so it just became untenable, and I eventually folded the label.
I tended to work with pretty obscure bands, with a few exceptions. I liked being able to put out a band’s first single or album, but when you do that you tend to not be able to sell a lot of records, as the band can only do smaller local tours, or can’t tour at all, so most records didn’t really break even. The few better selling bands I ended up putting out records for pretty much helped pay for those I lost money on. It was never intended to be my day job. It was a hobby, and that’s not a way to seriously make it work—or at least that was my experience. I tried. I did the best I could, but ultimately it didn’t succeed.

Why Jawbreaker was your favourite band of the record label?
I was good friends with the band, Adam mostly, as we worked on the artwork together for most of Jawbreaker’s releases over the years. They were always a great band, so when I was talking to Adam at the time about closing the label, he asked if I’d like to release a live recording before I did. It was a no brainer, and that’s the way I decided to end the label. I only made 100 copies available via a lottery. If I’d had any sense, I would have persuaded Adam to let me make it a regular release—and would likely have finally made a profit with the label!

For years you have been working with the Ak Press collective, with whom you edited a book with your zines.What was it like working with them?
I have known and worked with AK Press since meeting the original founder, Ramsey Kanaan, in around 1990. I started working on book, and the occasional record cover, for them as a favor, but it ended up being a working relationship that is still ongoing—although Ramsey is no longer associated with AK Press, having left to start his current publishing collective—PM Press. AK Press asked me if I wanted to do an anthology of my work for my first book early on, and I said yes. I have always enjoyed working with AK and PM over the years, even if I don’t necessarily share their anarcho-sydacalist political beliefs (I consider myself a socialist).

You have commented on some occasions that one of your greatest influences has been the artwork of Gee Vaucher of the Crass. What other authors have influenced you?
I previously mentioned artists and designers that inspired and influenced me. Gee was the biggest influence, but my work is nothing like hers and never could be, because I can’t draw for shit. I just loved the entire Crass/Crass Records aesthetic, intelligence, and originality. They established a collective visual identity—for want of a better description, a corporate look—that has never been rivaled. It was an immediate identifier. You went into a record store, you saw a record by a band you’d never heard of, but you bought it, because it was a Crass Records (or sub-label) release. It was a thing of beauty to me. And the black and white aesthetic really stood out in the (at the time) very vibrant color palette of the late 1970’s first wave punk scene.
The next biggest influence would be the work that Winston Smith did, sometimes together with Biafra, for Dead Kennedys. When I got the band’s debut album, Fresh Fruit For Rotting Vegetables, and saw the poster, and the combined aesthetic of Winston and Biafra’s recycled mainstream media visuals, I saw something I could do. I could’t draw, but I could recycle. And that’s essentially what I still do with a lot of my work. I don’t claim originality, except that which occurs by accident. I throw stuff together and hope that something works.
And another influence to mention outside of the punk scene would have to be Barbara Kruger. If I have a recognizable style, it’s only because I have channeled her design work. I prefer a shorter run up in terms of message delivery than Kruger does—she’s far more cerebral and existential than me—but that aside, I won’t try to deny that I was clearly heavily influenced by her work.

Being a socialist… What’s your opinion about politics in the beginning of XX century, like the republics in Spain, civil war, etc…?
I am quite fascinated by the Spanish civil war. My grandfather was an avowed socialist, and would tell me stories—history lessons—of certain events as a small child. It had a very big influence on my politics, and how I try to move through life. As I got older, I sought out and read a lot about the introduction, experimentation, failure, and successes of various forms of socialism. One of the overarching aspects that interested me about socialism was its diametric opposition to fascism, and that the fundamental belief was in a sense of human equity. You can argue the semantics of success or failure, but the common good is what spoke to me.
When I moved to the United States, I discovered, to my genuine surprise, that most Americans equated socialism with communism (this was still during the age of the Cold War). It’s been very interesting to witness the very slow growth of the concept of socialism in this country, particularly in the last few election cycles. It’s still demonized, but I think there’s a better understanding of what it is and, more importantly, what it isn’t.

Also, you were recreating classic punk covers but from the perspective of Blue Note’s designs, is it just an exercise in style? What has given your work that new perspective?
I started doing freelance cover work for bands that were not on Alternative Tentacles quite early on. At the time, there were not that many graphic designers that did that sort of work (on a regular basis). I connected with Jade Tree because I met the guys who ran the label, Darren and Tim, when they were being distributed by Mordam Records, who were Alternative Tentacles (and others, like Lookout! Records) distributor. They asked if I’d be interested in doing some work for them, and that’s how it started. I didn’t do too many for them—a few albums and some singles‚—but my first Blue Note homagé (to the work of Reid Miles and Francis Wolff) was for Lifetime’s Jersey’s Best Dancers album.
I have done a few others over the years, but when the pandemic hit, and I was furloughed from my job for three months, as well as breaking up with a girlfriend at the same time, I decided I needed something to focus on for mental and emotional health. With that in mind, having recently started putting work up on Instagram, I decided I would reimagine classic punk rock records, but treat them in a Blue Note style. I started out doing an initial dozen or so, but then really got into it, and ended up creating around 250. It was a fun project, it kept me sane, and it resulted in me getting some music packaging projects, which I haven’t done as much of in many years (book covers having become my biggest freelance focus). So, that’s been a very welcome result.

How you see the punk rock scene nowadays?
I honestly have very little idea what the current punk rock scene is. I follow a few scene sites, I used to go to a few shows here and there (pre-pandemic), and I got record recommendations from friends, but in terms of me being involved or immersed in it goes, I’ve been on the outside for quite some time. I still listen to music, I still like to maintain a limited connection, but it’s not my day-to-day life like it used to be. And I’m fine with that. I mean, I’m 55 now. Also, punk has always been more about an approach to life. Giving a fuck is punk rock to me. Asking questions is punk rock to me. Being a decent human being is punk rock to me.

We are seeing from few years ago that clothing brands collaborate with others artists from the Street culture, from hiphop, skateboard, but also from few years ago we see they collaborate with artists from punk hardcore scene, which is pretty cool. How you team with stussy? 
I worked with Stüssy years ago when they contacted me, having been familiar with my work from the punk rock scene. I think the creative director who located me was a fan of my work, and thought it might be interesting to see what I could do with my approach for their clothing line. I did some tee shirt designs for the States, and I think there was going to be a denim jacket with some patches that I designed for their Japanese market, but I never saw that, so I assume it didn’t happen (that happens a lot with big companies—they approach and hire a designer, then they either don’t like it, or they decide against it, and it gets shelved). It was fun to work with them, but it only happened the once.

Do you have more projects with clothes brands like Stussy or others?
Besides Stüssy, I have had commissioned work with Burton Snowboards, Ksubi Jeans, and Mighty Healthy NYC, with varying degrees of “success.” Burton were cool to work with. I have a snowboard in my closet that I have never used.

 

 

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